La agotadora realidad de la transmigración a novelas

Capítulo 97

La agotadora realidad de la transmigración a novelas Capítulo 97 El odio de Evelyn hacia la Casa Carter era razonable. Era debido a la Casa Carter que la Casa Riddle fue destruída. Y, para ser precisos, se debía a la “Duquesa Carter”. Originalmente, la Casa Riddle se convirtió en una casa vasalla de la Casa Carter durante la época del bisabuelo de Evelyn. Gracias a la larga relación de la familia y a su rango como casa condal, la Casa Riddle era considerada una familia bastante influyente. El incidente que más afectó a la dignidad de la casa fue la "bienvenida de la antigua duquesa". Ese fue el comienzo de su tragedia, y fue durante los días en que el duque Carter aún era joven. Declaró que traería a una hermosa joven y que pretendía casarse con ella. Se trataba de la ex duquesa fallecida, “Fiona Carter”. La ex duquesa era hija de una casa inferior, un vizcondado que no engendraba magos. Objetivamente hablando y en muchos sentidos, era alguien que carecía de los requisitos para ser duquesa. Así que, naturalmente, los vasallos de la Casa Carter se opusieron al matrimonio. El duque Carter era joven entonces, y acababa de ascender al cargo, pero los señaló a todos con el dedo e hizo lo que quiso. Entre esos vasallos, el único que apoyó el matrimonio fue el condado de Riddle. Cuando la histórica Casa Riddle votó a favor del duque, las demás casas vasallas cambiaron de opinión una a una. Muchas seguían descontentas con la decisión, pero aún así el duque impulsó el matrimonio. Fiona, que luego se convirtió en duquesa, era una persona de buen corazón. Por lo tanto, era el tipo de persona que no olvidaría fácilmente ninguna gracia que hubiera recibido. Dio las gracias a la Casa Riddle por ser la primera en dar un paso adelante y votar a favor del matrimonio y aceptarla como Duquesa, incluso mientras todos los demás estaban en contra. La Casa Riddle también se preocupó por la bondadosa duquesa y volvieron a apoyarla. Fiona y la Casa Riddle llegaron a estar tan unidas que se consideraban familia. Claramente, ese fue el apogeo de la Casa Riddle. El problema comenzó después de que la antigua duquesa cerrara los ojos para siempre. Cuando Fiona murió, el duque encontró inmediatamente una nueva mujer. La mujer que amaba murió al dar a luz a su hijo y, para colmo, era un niño que no podía usar la magia. Como si quisiera protestar contra este cruel destino, buscó una nueva duquesa basada en sus capacidades. Y así, "Eianne Carter" fue acogida como la próxima duquesa. La actual duquesa. A diferencia de Fiona, Eianne era cruel. En cuanto entró en el ducado, empezó a borrar todo rastro de la anterior duquesa, pero… El mayor vestigio que había dejado Fiona era la propia “Casa Riddle”. Eianne era alguien de origen sólido, con una familia fuerte y riquezas ilimitadas. Era avara, y no dudaba a la hora de eliminar las cosas que le resultaban desagradables. Lenta pero segura, estranguló a la Casa Riddle. No importaba cuán renombrada fuera la familia, aquellos a cargo habían cambiado, manteniéndolos estrangulados. No podían hacer nada contra su lento descenso a la ruina. El hijo de Eianne, Leo, también estaba en posición de ser llamado el heredero aparente. La posición de la Casa Riddle se redujo cada vez más. Como resultado, su influencia y sus responsabilidades gradualmente también se convirtieron en polvo. En lugar de llamarlos una casa vasalla, eran más bien los sirvientes del ducado. Sin embargo, de algún modo lograron resistir aquella época tumultuosa mientras el anterior conde Riddle aún vivía. El problema mayor se abatió sobre ellos cuando el anterior conde falleció y el padre de Evelyn ascendió al cargo. Cuando las defensas de uno mostraban una brecha, aunque fuera por un momento, la grieta se hacía evidente. Sin perder un instante, Eianne golpeó a la Casa Riddle. Ya estaban temblando precariamente como estaba, pero debido a este movimiento, se derrumbaron por completo. Correcto, bueno, ya que eso ya ha sucedido, ella debería estar satisfecha con eso. “Pero el hecho de que no hayamos encontrado a nadie dispuesto a invertir en la tienda... es seguro decir que debe ser la mano venenosa de la Duquesa la que está haciendo esto.” Era una suposición razonable. Ella era cruel y persistente. Este pensamiento hizo que Evelyn sintiera un sabor amargo en la boca. Su familia estaba siendo arrastrada por este juego de poder. Y además habían pasado casi veinte años. Evelyn respiró hondo y miró a Rosetta. Quería recibir una inversión, pero tal y como había dicho la señora ducal, la Casa Riddle seguía siendo "vasalla del Ducado de Carter". Ella lo había olvidado porque los habían tratado como basura todo este tiempo. “Entonces esta inversión sólo pondría a la gente en un aprieto.” Evelyn se mordió el interior de la mejilla, luego se resignó. En tanto que aristócrata de este imperio, conocería la relación entre los “tres ducados”. Eran los tres pilares que sostenían el imperio, pero al mismo tiempo se mantenían vigilados unos a otros. Si el oponente mostraba tan sólo una pequeña grieta en sus defensas, entonces el otro enseñaba sus afilados colmillos y lo mordía de inmediato. Al menos, ella sabía que la Casa Carter era así. Si alguien de la Casa Valentine hiciera una inversión para ayudar a uno de los vasallos de la Casa Carter, entonces sería visto como una clara provocación. A pesar de que la Casa Riddle era una familia insignificante. Los Carter hincarían el diente a los Valentine sin piedad. Evelyn no quería crear tal situación, incluso si ella muriera. No podría devolver la gracia que Rosetta le había hecho, pero al menos no debería servirle de tropiezo. Tras mucho tiempo agonizando sobre este dilema, Evelyn decidió firmemente. Fingiría que no se había enterado de esta inversión. —Su Señoría, agradezco su amabilidad, pero… Sin embargo, Evelyn no pudo terminar lo que iba a decir. —Ah, ¿qué tal esto? Rosetta la cortó a mitad de la frase. Sin poder responder, Evelyn se quedó mirando a Rosetta. Rosetta se rió antes de continuar. —¿Qué te parece si invierto en el gremio con el nombre de otra persona, no con el mío? Hay alguien que conozco en quien puedo confiar. Evelyn parpadeó sorprendida. Efectivamente, no era mala idea. Si Rosetta y su familia no dejaban que nadie más lo supiera, no tendrían problemas. —Pero entonces sólo sería molesto para usted, Su Señoría. Sólo le molestaría a usted. Aún así, sus temores no habían desaparecido por completo. Invertir bajo el nombre de otra persona no traería honor al inversor. Y existe la posibilidad de que el tercero, cuyo nombre se estaba tomando prestado, huyera con el dinero. También existe la posibilidad de que esta persona filtrara el secreto. La familia de Evelyn estaba desesperada por conseguir una inversión, así que no era un asunto que les preocupara. Pero no entendía por qué la señora ducal iba tan lejos. Rosetta se encogió ligeramente de hombros, pero su expresión se endureció lentamente. En lugar de la sonrisa, tenía una expresión muy seria. Miró a Evelyn con firmeza. Ante aquella mirada digna, Evelyn sintió que se encogía. —Lady Riddle. ¿A sus ojos parece que lo digo sin pensar? —¿Qué? No, ¡en absoluto! No era así en absoluto. Sólo le preocupaba que la dama ducal saliera perjudicada. —Estoy invirtiendo con perspectiva de negocios. Creo mucho en el potencial del Gremio Riddle, por eso he decidido arriesgarme e invertir. —Su Señoría… —Y como he dicho antes, he estado pensando en hacer esto desde hace bastante tiempo. Así que, por favor, revise este asunto también desde una perspectiva empresarial, Señorita. Tras esas estrictas palabras, le siguió una pequeña sonrisa. Apretando las manos en puños, Evelyn tenía una expresión muy conflictiva mientras observaba a Rosetta. La dama ducal consideraba esta inversión seriamente. Para colmo, lo hacía calculando racionalmente los riesgos y las recompensas que asumiría. Eso significaba una cosa: que sería presuntuoso que Evelyn se preocupara más por Rosetta. Decidida, Evelyn asintió. —En ese caso, entonces también me gustaría considerar este asunto positivamente. —Estupendo. Después de que Evelyn respondiera con confianza, Rosetta sonrió y le tendió la mano. Evelyn dudó un segundo más, pero enseguida aceptó la mano. —Me gustaría hablar más de esto con el conde Riddle, así que le escribiré después del festival de caza. El remitente será bajo el nombre de “Sion”. —¿Será esa persona la encargada de la inversión? —Así es. Es una persona muy fiable, así que no hay de qué preocuparse. —Sí, no me preocupa. Gracias, Su Señoría. Evelyn se inclinó hacia Rosetta al decir esto. Pero, con un movimiento de cabeza, Rosetta puso una mano en el hombro de Evelyn y la instó suavemente a mantenerse erguida. —No hace falta que me des las gracias. Quizá a partir de ahora vayamos en el mismo barco. Estas amables palabras eran como un sello. Un sello que decía: "Sigamos construyendo la confianza entre nosotras a partir de ahora", lo que hizo que el corazón de Evelyn se elevara. Asintió y sonrió ampliamente. Su padre la disuadió de venir sola a la fiesta de la caza, pero bien valía la pena venir hoy. La humillación a la que Melissa, Julie y Pia la habían sometido estaba ya olvidada. Sentía como si estuviera saliendo de aquel infierno definitivo, ahora, tomando un paso hacia un camino de positividad definitiva. “Padre estará tan complacido de escuchar esto.” Ya estaba muy contento de tener un cliente habitual, así que ¿qué más una vez que se enterara de que estaban a punto de recibir una inversión? —Entonces, voy a regresar ahora, Su Señoría. Las dos salieron juntas del área de descanso. Evelyn se despidió primero, y Rosetta asintió. Sin embargo, también preguntó: —Por casualidad, ¿volverás directamente a casa? —Sí. Me gustaría darle la buena noticia a mi padre lo antes posible. —¿Viene por aquí el carruaje en el que viajaste? Incómoda, Evelyn negó con la cabeza. Ella tomó el carruaje de Melissa en el camino hasta aquí. A cambio de eso, tuvo que atender a Melissa durante todo el trayecto en carruaje. Y ahora que lo pensaba, también le habían robado el dinero que llevaba en la bolsa. Tal vez debería bajarse cerca de la zona de su casa y caminar un poco el resto del camino. Como si se hubiera dado cuenta del apuro de Evelyn, Rosetta se ofreció cautelosamente. —Si no tienes quien te lleve, ¿te gustaría tomar uno de nuestros carruajes? Estamos a punto de firmar un contrato importante juntos, así que me gustaría ofrecerte al menos esto". —... Me da vergüenza recibir tanta ayuda de su parte. —Incapaz de negar la oferta, Evelyn murmuró. Rosetta parpadeó y tomó la mano de Evelyn. —No diga eso, lady. Haré que alguien llame a uno pronto. Si va a la entrada del cuartel, mi doncella la guiará hasta el carruaje. —Gracias de nuevo, Su Señoría. Ante los repetidos agradecimientos de Evelyn, Rosetta sólo pudo sonreír. Tras hacer una profunda reverencia, Evelyn se marchó primero. Rosetta se detuvo de pie en la entrada y despidió a Evelyn, cuya figura se alejaba lentamente. La sonrisa de Rosetta era tan bella como un cuadro magistralmente dibujado. Y en el momento en que Evelyn estaba casi fuera de su vista, Rosetta se dio la vuelta y caminó hacia el otro lado. La sonrisa que parecía amable no estaba por ninguna parte. Ahora, sólo una ligera sonrisa colgaba de sus labios. Debajo de sus cejas, que subieron y bajaron una vez, había una mirada indiferente. “Bien. La Casa Riddle está lista". Como si hubiera resuelto una tarea pendiente, se sintió aliviada. La primera vez que vió a Evelyn hoy… No, incluso antes de este día. Todo lo que había sucedido entre ella y Evelyn ese día había sido planeado por Rosetta. Traducción: Arkonte.