La Madrastra De Merchen

Capítulo 67

La Madrastra De Märchen El ocaso y El sol naciente (1) * * * —...Otro año que pasa tan rápido. Estas fueron las palabras que el emperador Maximilian murmuró, al estar de pie recostado sobre su espalda, observando desde el castillo como el ocaso se teñía de de diferentes matices naranjas característicos del otoño, su murmullo se escuchaba muy lejano, como si intentará rememorar su pasado que ha añorado desde hace mucho tiempo. Albrecht por supuesto no respondió en lo absoluto. —El emperador parece alguien viejo. Siempre que pasa el otoño, no puede evitar pensar en los viejos tiempos. —… —Recuerdas, ese otoño, cuando los cuatro fuimos a Langennes a buscar la Piedra Filosofal. Y en lugar de encontrarla, vagamos por un túnel y los enanos al confundirnos nos atacaron. Qué asombroso fue saber que hay criaturas que a pesar de ser tan pequeñas, están llenas de habilidades especiales... —...Nadie sabía quiénes éramos. —Y por eso fue más divertido. Ahora que lo pienso, no teníamos tareas tan difíciles en ese entonces. Pensé que cualquier cosa en el mundo era posible mientras tú, yo, Johannes y Ludovica estuviéramos juntos… No le tenía miedo a nada. Incluso a Dios. —… —Quizás ese sea el poder de la juventud. Aunque la juventud de la Emperatriz Ludovica llegó a su fin demasiado pronto... Acabando en el instante en el que murió. Dejando atrás a un pedazo de sí misma que ni siquiera había aprendido a dar sus primeros pasos… Un hijo que ni siquiera se parece a ella... Albrecht, ¿esta es su venganza contra mí? ¿Es una venganza por haberla perdido estando conmigo? Albrecht bajó silenciosamente la mirada. Sus ojos azules penetrantes observaban con una mirada gélida y vacía la espalda de quien en su momento fue un viejo amigo. —No sé si es por Johanneses o por su majestad, pero sus convicciones están inmersas en lejanos recuerdos del pasado, y no tiene pasatiempos o algo que le haga mantener su vitalidad hasta que envejezca. ¿Y si algo le sucede a Su Majestad Theobald, en un abrir y cerrar de ojos? El emperador, que había estado de espaldas en silencio, desconcertado ante el tono de extraña reprimenda, finalmente volteó rápidamente hacia el duque. La penetrante mirada dorada y la gélida mirada azul chocaron violentamente. —Después de la muerte de Ludovica, te quedaste sin decir una palabra hasta que me casé con tu hermana. Después de todo, ¿Este era tu único objetivo? ¿Que los lobos se apoderan de la familia imperial…? —¿Crees eso?" —¿Qué diablos estás haciendo? Yo había enviado a la Sra. Neuschwanstein a Safavi por una razón, y ahora hay un sinfín de informes de que ella y la familia real Safavid no solo se llevan bien, ¡sino también tu te has enamorado de sus ideales! ¿Cómo diablos puedes estar seguro de que realmente hay un culpable detrás de la muerte de tu hijo? ¡Podría ser que los Safabies estuvieran detrás de escena! —… —Solo eso de por si es malo, pero ¿ahora estás tratando de hacer de Reitlen el Príncipe Heredero colaborando con la Emperatriz? Siempre pensé que tú y Theobald tenían una relación muy especial, ¡pero aparentemente nunca fue así! ¿O es que todo siempre fue un juego? ¿No fue todo solo una estrategía elaborada, para mantener la cima de tu linaje? ¿Quién diablos eres tú? Pensé que te conocía mejor que nadie, ¡pero ahora siento que ni siquiera sé quién eres! Maximilian, que había arrojado todo su odio, levantó la mano y golpeó el nicho de damasco de colores. Albrecht levantó la mirada por un momento y miró el águila de platino tallada en el techo, luego abrió la boca con calma. —No le hará ningún daño a Su Majestad solo porque la Iglesia sea derribada. ¿No fue Su Majestad el que, más que nadie, estaba en contra del Papa? —¿Me estás tratando como a un idiota ahora? ¡Incluso un niño con dedos de frente sabría cuál es la diferencia entre simplemente debilitar la autoridad de la iglesia y perderla por completo! ¡Al final, solo los nobles se beneficiarán! ¡Tú y esos malditos aristócratas! Además, incluso si Theobald se acerca a algunos de los cardenales, ¡eso es natural como el Príncipe Heredero del Imperio! ¿Estás planeando dedicar al menos tres meses de problemas sociales que debe soportar como Príncipe Heredero? —… —Tienes razón, no siento mucho afecto por mis hijos. Pero eso no significa que pueda tolerar a las personas que intenten infringir los derechos de linaje de mi imperio. ¡Theobald es el niño que Ludovica dejó atrás! ¡Incluso si es en honor a su alma, Theobald debe heredar el trono! —Su Majestad parece no haber entendido completamente todavía los servicios de los nobles. Albrecht suspiró y entrecerró los ojos. —La mayoría de los nobles del zodíaco ya han comenzado a darle la espalda a la Orden. Lo mismo ocurre no solo con la eclíptica, sino también con otras regiones. El sentimiento antipapal está comenzando a extenderse por todo el país. En estas circunstancias, si Su Majestad no destrona rápidamente a Su Majestad Theobald, Su alteza se verá envuelta en los enfrentamientos que surgirán y será enormemente humillada. Sería mejor para mí dejar atrás al príncipe heredero que sufrir la humillación que es difícil de soportar como parte de la familia imperial. —Es una completa vergüenza y una deshonra, ¿Si derrocará a Theobald de su título de príncipe heredero No sería esa una declaración de que él está vinculado con la Iglesia y no haría más que perjudicarle? ¿Es esa la voluntad de la nobleza? ¿Qué diablos les pasa a esos tipos?… —Existen miles de opiniones Su Majestad. Pero todo depende completamente de usted. El silencio reinó por un momento. Mientras el emperador lo miraba a los ojos, afirmando que sospechaba seriamente de lo que escucharon sus oídos, el Duque de Acero agregó con voz más tranquila. —No quiero hacer eso, así que le estoy dando a Su Majestad una opción… Considerando sus convicciones y la amistad que tuvimos con Su Majestad . —Qué demonios es esto… ¿No amabas a ese niño? Ese niño es de Ludovica… —Si tan solo hubiera volteado a ver a sus hijos y no solamente a sus convicciones, si tan solo no se fijará en el hijo de Ludovica, si Su Majestad hubiera vuelto sus ojos a Sus hijos en lugar de sumergirse en los brazos de las mujeres que trataron de llenar el vacío que dejó Ludovica, Johannes lo habría hecho, Si no hubiera sido por esa niña que parece ser una ilusión de Ludovica, hoy todos estaríamos enfrentando un futuro diferente. La voz de Albrecht, pronunciada en un tono amargo, se mezcló con un timbre extraño. Como resultado, el rostro de Maximilian también tenía una expresión de confusión en lugar de ira. También era porque era la primera vez que veía a un amigo cercano al que había conocido casi toda su vida hablar en un tono de autocompasión y remordimiento. —Tú… —¿Sabes qué es lo más gracioso...? Que después de pensar que yo era diferente, al final, yo también era un ser humano que no era diferente de ellos dos. Puede que no lo supiera hasta el final. Si no fuera por esa persona, quien es la mayor víctima de todo esto, no hubiera abierto los ojos y enfrentarme a la realidad. De lo contrario, ya habría perdido a mi hijo para siempre. Y al igual que Su Majestad nunca habría sabido lo retorcido que se había vuelto mi hijo. —Cómo… —¿Me creerías si dijera que el hijo de Johannes dijo que no puede ver un mundo donde el hijo de Ludovica sea la persona que se siente en el trono? Ante esta pregunta, los ojos dorados del emperador, que hasta ese momento habían estado medio aturdidos, de repente estallaron en llamas. Fue un cambio de color horrendo que sucedió de la nada, pero Albrecht ya sabía que eso pasaría. —¡Qué tipo de atrevimiento es ese! ¡Quién se cree que es para hablar de esa manera...! —Eso fue lo que escuche directamente. No Johannes, sino del hijo de Johannes. —¡¿Cómo es eso posible?! —¿Por qué no lo sería? ¿Ya ha terminado de hablar ahora? ¿Cuánto tiempo lleva usted, Su Majestad, encerrado en los viejos tiempos y tratando de perseguirlos que ahora ni siquiera sabe qué hacer? Entonces, ¿no es así como creció Su Majestad Theobald? ¡¡¡Woodang Tang !!! El duque evitó la silla que el emperador le había arrojado por pura suerte. Seguido de eso, hubo un rugido espeluznante, pero el emperador, que desenvainó su espada, comenzó a blandir la hoja de la ira contra su viejo amigo con una fuerza arrasadora cegado por la ira. —¡¿Con qué tipo de seguridad te atreves a afirmar ese tipo de cosas, tu boca floja?! ¡Esta vez, me aseguraré de arrancarte esa maldita lengua y te detendré! —¡La lengua por la que su Majestad debería preocuparse no es la mía, sino la de Su Majestad Theobald! —¡¿No puedes cerrar la boca ?! ¡Preocúpate primero por tu hijo! —¡¿Acaso no es mi hijo el único que ha crecido de manera favorable?! ¡En cambio el hijo de Su Majestad es el alborotador del Imperio, el brote del ejército femenino, en caso de que alguien no esté en problemas! —¡¿Cómo te atreves a decir que eres el lobo de la muralla?! Fingiendo tener clase, pero después de todo, tú eres como nosotros, ¿no es así? ¡Si no fuera la esposa de Neuschwanstein, no estarías de su lado! —Quiero que mi hijo haga eso, pero como padre, ¿No puedo apoyar los deseos de mi hijo?" Su Majestad, si no fuera por la Sra. Neuschwanstein, ¿Usted no lo habría mandado a llamar ni peleado con él? ¿Quién es la persona que está del lado equivocado...? —¡Oye, oye, qué diablos dices! Con un rostro que se parece al de ella y sus ojos brillantes llenos de altitud logró convencerte, ¡pero su corazón no está débil o exhausto! ¡Desde cuándo dicen que son lo suficiente esos bastardos! —¡Pero es mejor que la actitud irreflexiva de su majestad! —¡¿Acaso no te das cuenta?! ¡¿Qué opinas sobre el hecho de borrar todos los cimientos de un imperio que se ha construido durante más de mil años?! —¡¿Qué pasa con eso?! ¿No se supone que debemos sentar una nueva base para el futuro? —¡Oye, deja de hablar de cosas que no entiendes con esa lengua! ¡Eso no es tan fácil! Si lo hacemos, la familia imperial de Bismarck perderá para siempre su ortodoxia vital como guardianes de la fe. —¡Podrías crear una nueva ortodoxia en su lugar! ¡Una legitimidad incomparable que no está sujeta a interferencias religiosas! Como Emperador del Imperio, en este punto, ¡haz algo como un hombre! —¡¡¡Albrecht !!! —¡¡¡Maximilian!!! —¡¿Qué demonios están haciendo?! Tan pronto como la emperatriz Elizabeth, apareció deprisa al escuchar la conmoción, gritó con fuerza, el emperador, que balanceaba su espada en una especie de danza deslumbrante, y el duque, que con agilidad gritaba mientras evitaba los ataques del emperador, dejaron de moverse al mismo tiempo como si estuvieran sincronizados. Y, sin embargo, todavía sus miradas eran feroces y en ellos se podía reflejar cómo cada uno deseaba destruir al otro. Elizabeth, quien había estado mirando este patético comportamiento solo por un momento, inmediatamente puso una mano en su cintura y preguntó con un tono aterrador. —¿Ambos enfermaron de la peste y les afectó la cabeza? —...Fue lo que el duque le dijo, ¡Se atrevió a juzgar mi posición como padre! —Hermana, como sabes… “Ambos callense. Las hemorragias nasales de los adolescentes no pueden ser más patéticas que esto. Me preguntaba si sería el Príncipe heredero y Nora los únicos responsables de crear conflictos hasta ese punto, pero veo que me equivoque". “Hablando del Príncipe, Emperatriz, Creí que amabas a Theobald como si fuera tu propio hijo. Pero…... " “Yo también lo pensé una vez, Su Majestad. ¿A quién vas a culpar? Es culpa tuya que las cosas hayan llegado a este punto. Entonces, si quieres reprenderme por ser una mala madre, haz lo que quieras. Preferiría convertirme en una madrastra malvada que en una madre que solo sabe bajar la cabeza y complace todos los deseos de su majestad como si ese fuera mi único propósito." El emperador se quedó sin palabras cuando Elizabeth torció sus labios rojos y escupió esas palabras llenas de amargura. Simplemente se quedó observando a su esposa mientras que poco o poco antes sus ojos parecía volverse una extraña. "¿Lo sabes , no? Theobald es el hijo de Su Majestad, no el mío. ¿Qué tiene de sorprendente una persona que no ha podido reconocer sus errores incluso después de quitarle la venda de los ojos? " De hecho, las palabras atroces de la emperatriz que atacaban y acusaban al emperador parecían estar cargadas más de nerviosismo que de ira. Mientras se miraban alternativamente al par de fríos y brillantes ojos azules, la delgada máscara que cubría con agudez a los ojos dorados pareció desmoronarse poco a poco. Luego de un momento de pesado silencio que era difícil de describir, el emperador bajó su espada como si fuera una pluma y lentamente se movió con pasos pesados al centro de su auditorio donde se encontraba su escritorio. La cabeza del emperador estaba sostenida por su mano en la cual tenía tres anillos grabados con el sello imperial. Sus ojos dorados trataban de lidiar con una masa de emociones que eran difíciles de describir. Después de un largo silencio, la voz que finalmente sonó fue sorprendentemente baja y vacía. “¿Cómo diablos pasó esto……" Cuando Elizabeth abrió la boca para decir algo, Albrecht levantó la mano para detener a su hermana. Luego abrió la boca en un tono más tranquilo. "Así es. Su Majestad, Johannesy yo tuvimos la culpa. Todo lo que podemos hacer es intentar corregir lo que salió mal, aunque con retraso. Por lo tanto, asuma la responsabilidad de su hijo y tome una decisión, aunque sea solo por esta vez ". “¿Era mi responsabilidad como padre reprenderlo y quitarle su título cuando aún era niño? ¿Es un acto responsable permitirme luchar contra la secta? " "Estoy diciendo que me remendé las rabietas tardías de sus actos". La voz de Albrecht, hablando era lenta y vigorosa, era suave, no tranquila, pero al mismo tiempo, estaba cargada de una autoridad de acero que no podía ser ignorada. En este punto, era difícil llamarlo transacción o conciliación. Solo había dos conclusiones, ¿Te proteges entregando el trono, o simplemente te quedas al margen y te lanzas a la catástrofe como ha sido hasta ahora?... “…...Parece que solo tenía una opción desde el principio ". “…..." "Sería lo mismo para el tema de la autoridad escolar". "Nada será un obstáculo para que las generaciones inferiores a nosotros marquen el comienzo de una nueva era". “…...El Papa no se quedará quieto. Ya han solicitado un interrogatorio cooperativo con la Sra. Neuschwanstein ”. Ante esto, Albrecht y Elizabeth fruncieron el ceño al mismo tiempo. “No era algo inesperado, pero ¿por qué es solo la Sra. Neuschwanstein? Nora también fue a Safavid ". “…...Nora parece querer pensar que la única perjudicada sería ella. O que no tengo la suficiente confianza para ocuparme de los duques de Nuremberg de una vez. Después de todo, son débiles e ignorantes en muchos sentidos ". El duque sonrió un poco ante las palabras del emperador, como si le temblaran las sienes, y luego asintió con la cabeza. “No son tipos realmente inteligentes. Eso es lo mejor. Acepte la solicitud del interrogatorio cooperativo, Su Majestad ". "¿Estás loco? Hace un rato, yo…... No, sobre todo, ¡la Sra. Neuschwanstein es parte de mi gente! Si la prueba divina por sí sola te enoja, Espera a ver todas las dificultades que por las que se tendrá que pasar...... Además, si la denominación la presiona y luego comienza un motín en Safavid, ¿De que se hará responsable el Vaticano?" Tan pronto como el emperador habló con una voz que reflejaba su furia, la emperatriz salió a ayudar a su hermano menor en el momento adecuado. “Parece que el afecto de Su Majestad por la Sra. Neuschwanstein no se debe necesariamente al hecho de que es parte de su gente, aun así este es el procedimiento esperado y ella podrá darle la vuelta a esta situación. ¿No todos sabemos ya lo que sucedió cada vez que estuvo en la corte? " “Lo que dice mi hermana es correcto. Es un proceso que debe atravesar al menos una vez. Es una cuestión de cómo se cambia la situación a nuestra dirección, pero con la Sra. Neuschwanstein, es posible ". Maximilian ahora se encontraba perdiendo cualquier espacio para refutar debido a las acciones de los hermanos lobo que se turnaron para argumentar sus palabras, No había alguien pudiera decir que no son del mismo linaje. Aunque en realidad no existen otras opciones. "Sí…... Si fuera ella, podría hacerlo. Entonces, ¿Qué diablos haría yo allí? Los ojos del duque y la emperatriz brillaron con una luz profunda cuando inclinaron la parte superior de su cuerpo sobre la mesa e hicieron contacto visual con el emperador. “De cualquier manera, todos los interrogatorios serán dirigidos por los cardenales. Su Majestad pretende simplemente estar al margen, pero demuestre que está apoyando tácitamente la reforma. Entonces esta reforma quedará impresa en todos los pueblos como si fuera una batalla entre todo el imperio y el clero corrupto ".