Los Demonios En El Juego Del Harem Inverso Están Obsesionados Conmigo

Capítulo 26

Los demonios en el juego del harem inverso están obsesionados conmigo Traducido por: Suni Capítulo 13.2 ◈❖◈ Aunque la conversación había cambiado hacia él mismo, Cairn no mostró incomodidad alguna. Al contrario, parecía más bien complacido con el rumbo que tomaba el tema. “¡Hermana Violet, deberías ver mi progreso! Ahora soy mucho más fuerte. Incluso los instructores dijeron que mi técnica con la espada ha mejorado bastante.” Violet lo observó con expresión serena. “¿De verdad?” “¡Sí! Antes me costaba muchísimo mantener el equilibrio. Pero ahora… ¡mira!” Cairn levantó el mentón con aire orgulloso, como un cachorro que esperaba elogios. A Violet no le gustaban los niños. Ni siquiera su yo anterior, antes de recuperar sus recuerdos, había tenido paciencia con ellos. Aun así, había algo en ese muchacho que le recordaba demasiado a sí misma. Ese deseo tan desesperado de ser reconocido. “Supongo que estás trabajando duro.” “¡Por supuesto! Tengo que convertirme en alguien fuerte. No quiero que nadie vuelva a llamarme débil. ¡Y… y también quiero ser alguien digno de estar a tu lado, Hermana Violet!” Cairn bajó la mirada inmediatamente después de decirlo, el rubor extendiéndose por sus mejillas. Violet parpadeó. “…¿Digno de qué?” “¡N-nada! ¡Olvídalo!” Cairn agitó las manos frenéticamente. Parecía querer hundirse bajo tierra. Era extraño. Desde que llegó a esta mansión, Cairn había sido la única persona que parecía acercarse a ella sin ningún prejuicio. No la miraba como un monstruo, ni como una figura imponente, ni como una villana. Solo como… Violet. “Entonces, ¿por qué viniste a verme tan temprano en la mañana?” “Ah… eso.” La energía que lo había llenado hacía un momento desapareció de inmediato. “Quería pedirte disculpas.” Violet lo miró sorprendida. No esperaba escuchar eso. “¿Disculpas? ¿Por qué?” “Porque… porque te grité ayer. No… no debí hacerlo.” Cairn apretó los puños. “Sé que estabas enferma. Sé que probablemente no querías discutir conmigo. Pero aun así… yo— yo no lo pensé bien. Solo estaba frustrado. No contigo, sino conmigo mismo.” Sus hombros temblaron levemente. “Quiero ser fuerte. Quiero ser alguien que puedas respetar. Pero cada vez que te miro… siento que todavía estoy muy lejos.” Una confesión honesta. Dolorosa. Y Violet, por primera vez, sintió una pequeña punzada en el pecho. No era tristeza. Era… comprensión. Porque ella también había sido esa niña alguna vez. Esa niña que quería que la amaran. Que la respetaran. Que la vieran. “Cairn.” El muchacho alzó la mirada rápidamente. “No tienes que demostrar nada frente a mí.” Una frase simple. Pero para él, parecía milagrosa. “P-pero yo…” “Aquí no tienes nada que demostrar.” Violet suspiró suavemente. “No eres débil. Simplemente eres joven. Y estás creciendo. No te apresures.” Cairn abrió los ojos con asombro. Su rostro se iluminó de una manera que casi la hizo apartar la mirada. “Entonces… ¿entonces no me odias?” “¿Por qué te odiaría?” “Porque… porque todos dicen que soy molesto, testarudo, un inútil…” “¿Quiénes dicen eso?” “Los instructores. Y algunos sirvientes…” Violet apretó la mandíbula. “Entonces ignóralos.” “¿I-ignorarlos?” “Sí.” Su voz fue firme. “Si quieres mejorar, sigue practicando. Pero no vivas buscando validación en personas que no te aprecian.” Cairn tragó saliva. “Pero quiero que tú me aprecies.” Violet bajó la mirada por un instante. Era tan joven. Un niño demasiado transparente. Y aun así, había una sinceridad en sus palabras que resultaba… incómoda. No porque la disgustara. Sino porque no sabía cómo responder a alguien que la consideraba importante. “Haz lo que tú quieras, Cairn. No lo que otros esperan de ti.” “Entonces… ¿puedo venir a verte otra vez?” Violet se cruzó de brazos. “Siempre que no estés gritando por toda la mansión.” La sonrisa de Cairn fue tan brillante que Violet casi tuvo que mirar hacia otro lado. “¡Lo prometo! ¡Voy a ser más formal! —Digo— ¡más educado! ¡No! ¡Más… más…” “Ya, vete.” “¡Sí, Hermana Violet!” Y con pasos apresurados, casi saltando, se marchó del pasillo. Violet lo vio alejarse con expresión indiferente. Pero algo en su pecho se sintió un poco más… ligero. Solo un poco. ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] https://www.facebook.com/MangoNovelas Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ] https://www.tiktok.com/@mangonovelas