
Manual de instrucciones de un regresor
Capítulo 10
Capítulo 10: Jung Ha-yan (1) En algún momento, se formó una pirámide social; incluso entre los monstruos, los cuales no hablaban y se asignaban un rango entre ellos, por lo que sería extraño si no existiera una sutil diferencia de clase en esta situación. Donde existiera un grupo de personas se daba este tipo de reacción. — Primero — comencé. Obviamente, Kim Hyun-Sung estaba en la cima de la pirámide, ya que creo este lugar. Desconocía que había ocurrido durante la búsqueda de este lugar, pero la gente de aquí confiaba plenamente de él. Si estuviera en su mismo lugar seria uno de ellos. No solo había terminado en un lugar desconocido, era un lugar lleno de monstruos. Y Kim Hyun-Sung gano puntos de popularidad al ser capaz de usar una espada para derrotar a los monstruos, sumándole el hecho de que era demasiado amable para su propio bien, era natural que la gente lo admirara. Debajo de él, estaría Lee Ji-Hye, se hizo cercana a Kim Hyun-Sung para obtener la mayor ventaja posible. A diferencia de Kim Hyun-Sung, quien solía pasar más tiempo fuera, ella pasaba la mayor parte de su tiempo dentro del refugio distribuyendo suministros, siendo el guardia del lugar y se encargaba de asignar las tareas a las personas. Por su puesto, había gente alrededor de Lee Ji-Hye, formando un grupo que era bastante poderoso y aunque no hacían uso de este poder abiertamente o abusaban de él era gracias a Kim Hyun-Sung, era claro que algo ocurriría cada vez que Kim Hyun-Sung saliera. — Entonces, ¿qué somos Hyung-nim? — Park Deok-Gu preguntó. — Se podría decir que estamos justo debajo de Kim Hyun-Sung, ya que somos más activos en luchar y obtener suministros — respondí. — Hm...— — Por supuesto, los otros sobrevivientes probablemente no estén felices con ello — agregué. — Pero, al principio ...— — Por supuesto, estaban felices de vernos al principio, pero después de lo sucedido ayer, estoy seguro de que piensan mal de nosotros. No es diferente de nosotros diciendo que queremos ser independientes. Si tuviera que expresarlo de una manera más negativa, es como si les dijéramos que no es nuestra responsabilidad alimentarlos — le expliqué. — Pero, les dimos parte de nuestros suministros y lo tomaron. ¿No deberían estar agradeciéndonos? — Park Deok-Gu preguntó. — Estoy seguro de que hay algunos que lo están, pero es parte de la naturaleza humana mantener un control y equilibrio social, incluso dentro de un grupo pequeño e inútil como este — dije. — ¿Eso significa que Kim Hyun-Sung nos mantiene bajo control? — preguntó. — No, estoy seguro de que no se ve a sí mismo como el dueño de este lugar — respondí. — Entonces, ¿quién intenta ser el jefe del lugar? — — Por supuesto, las personas que piensan que este lugar les pertenece — dije antes de que Park Deok-Gu pudiera terminar su pregunta. Kim Hyun-Sung no era quien actuaba como si fuera el rey de este lugar. Era Lee Ji-Hye quien estaba construyendo su reinado con las piezas sueltas que dejaba él. — Creo que entiendo lo que estás diciendo — dijo Park Deok-Gu. — A pesar de que Kim Hyun-Sung es el top 1 por sobre todos nosotros, esa mujer es la que mantiene el orden y control. El no solo no tiene tiempo para administrar este lugar, sino que pasa la mayor parte de su tiempo afuera. Donde hay poder, hay un rey; y donde se necesita comida y refugio, el que los posee es el rey. Kim Hyun-Sung podría tener ese poder, pero esa mujer maneja los suministros y mantiene que el refugio sea cómodo — le expliqué. — ¿Estás hablando de Lee Ji-Hye? — Park Deok-Gu preguntó. Asentí y luego seguí hablando. — Así es. — —.....— —Obviamente, ella le da un trato preferencial a las personas que están de su lado y a las personas en las que desconfía, todo lo que tiene que hacer es aislarlos ligeramente y poniéndolos en desventaja. El poder crea discriminación y estoy seguro de que Jung Ha-Yan es una de las personas de las que Lee Ji-Hye desconfía... esa es probablemente la razón por la que Jung Ha-Yan fue excluida y ahora se encarga de los trabajos pesados — le dije. — ¿Desde cuándo has estado pendiente de la señorita Ha-Yan? — Park Deok-Gu preguntó. — Tendré que observarla aún más de cerca de ahora en adelante — dije. Park Deok-Gu estuvo de acuerdo conmigo. Vigilar a Jung Ha-Yan era el primer paso, tal vez fue una decisión impulsiva tras leer la naturaleza de Lee Ji-Hye y Jung Ha-Yan. En un lado teníamos a alguien egoísta y ambiciosa y por el otro era un partidario inocente. Con ambas, creía poder sacar el resultado que quería. * * * — Señorita Ha-Yan, necesita hacerlo mejor — dijo un sobreviviente masculino. — ¿Lo siento? Está bien... — Jung Ha-Yan respondió. — No eres la única que está cansada. Todos estamos esforzándonos en nuestra labor, en momentos como estos, necesitamos trabajar juntos ... Si sigues con ese ritmo, no habrá más remedio que reducir tu parte de los suministros — explicó. — Entiendo. — Ella respondió. — Estoy seguro de que sabes que no estamos en una buena situación, el solo responder que entiendes no cambia nada. Desconocemos el tiempo en que estaremos en esta situación y obtener suministros no es tarea sencilla. Los monstruos podrían atacar este lugar mientras el Sr. Hyun-Sung está fuera, por eso construir un muro es muy importante — explicó a aquel hombre. — Sí, lo entiendo. Lo siento mucho — se disculpó Jung Ha-Yan. — Tsk, si no quieres ser echada, esfuérzate un poco más y no tomes descansos. Si seguimos encontrando sobrevivientes, aumentara nuestro número y escogeremos a los más capaces, podrías ser echada en ese momento. Jeez, ¿por qué las personas que vinieron en este momento son tan egoístas... — continúo quejándose. — ¿Disculpa? — Jung Ha-Yan preguntó, ella no escuchó la última parte de su oración. — No es nada. De todos modos, por favor hazlo mejor — — Sí, sí, lo entiendo — respondió ella. Vio al hombre salir enfurruñando para sí mismo. Jung Ha-Yan no pudo evitar estar cabizbaja. No estaba segura de lo que hizo mal, pero parecía que al hombre no le gustaba cómo ella hacía su parte del trabajo. No, estaba segura de que era así, habían sido varios los días que no a completaba su cuota, era natural que él se enojara. “Soy tan tonta” La gente la había llamado lenta y torpe antes, pero realmente se odiaba a sí misma por no ser capaz de trabajar más rápido incluso en una situación como esta. “Duele”. Duele”. Cuando miró hacia abajo, vio el desastre que eran sus manos. Casi todas sus uñas estaban arruinadas por el arduo trabajo, aunque dolía, no pudo estar en contra de que el hombre le dijo anteriormente. “Todo el mundo está esforzándose mucho para sobrevivir” Tanto Sr. Hyun-Sung, Ki-Young y Deok-Gu estaban luchando duro afuera, mientras que el resto estaba trabajando duro en la construcción del muro. En comparación a estar huyendo y corriendo frenéticamente sola y sin saber si iba a sobrevivir, este lugar no era diferente del cielo. Si el Sr. Ki-Young no la hubiera ayudado, los monstruos definitivamente la habrían atrapado. Su cara se puso roja por alguna razón después de recordar cómo llegó hasta aquí, acompañada y de una manera que parecía estar siendo abrazada por él. No pudo evitar avergonzarse al recordar que era la primera vez que estaba tan cerca de un hombre. Mientras recordaba distraídamente ese momento, Jung Ha-Yan asintió cuando escuchó la voz de una persona a su lado. — Espero que pueda entender, Señorita Ha-Yan — dijo Seok-Woo. — Oh, señor Seok-Woo — dijo. — Estoy seguro de que has estado bajo mucho estrés recientemente — le explicó Seok-Woo. — ¿E-Es así? — preguntó. — Sí, dado que el Sr. Hyun-Sung ha estado saliendo mucho recientemente, el construir un muro también debería ser de suma importancia. Estoy seguro de que la señorita Ji-Hye, piensa igual. Como no sabemos cuánto tiempo nos quedaremos aquí, es mejor fortificar nuestra base para estar preparados, es natural estar ansioso — continuó explicando Seok-Woo. — Oh, no entiendo a qué se refiere con eso — — Parece estar más agitado de lo habitual, creo que eres una de las personas que más se esfuerza... así que intentaré hablar con él más tarde. Vamos a comer — sugirió Seok-Woo. — Oh... está bien — dijo débilmente Jung Ha-Yan. — Escuché que el Sr. Hyun-Sung obtuvo algunos suministros en un puesto de control — dijo Seok-Woo. — ¿Oh, en serio? — Preguntó. — Sí. Lo escuché de la Señorita Ji-Hye, así que estoy seguro de eso — respondió Seok-Woo. — Eso es un alivio, jeje — dijo Jung Ha-Yan con una sonrisa. Yoo Seok-Woo. Él era la única persona con la que ella podía hablar aquí, al ser alguien que estaba a cargo de esta tarea, parecía que trataba de ayudar a los recién llegados, pero también era una persona sociable, por lo que solían hablar a menudo. — De todos modos, es un trabajo difícil ¿no? — Seok-Woo le preguntó a Ha-Yan. — Por supuesto lo es, pero estoy segura de que hay otros con un trabajo más difícil que yo — respondió. — Pero, aun así, estoy seguro de que no es fácil. Puedes tomártelo con más calma — sugirió. — No, aún no he cumplido mi cuota... así que no debería aflojar. Incluso tú estás trabajando a pesar de estar herido — Jung Ha-Yan dijo. — Como soy más un organizador, no estoy obligado a hacer mucho trabajo físico, jajaja, así que esto no es nada para mí. Jaja — dijo mientras se reía. Después de conversar sobre varios temas, llegaron a la mesa de distribución, donde ya había a algunas personas haciendo fila. Jung Ha-Yan no vio al Sr. Deok-Gu o Ki-Young, por lo que asumió que ya habían comido o estaban en otro lado. “No ha pasado mucho tiempo desde que regresaron de la caza.” Ella pensó que probablemente querían descansar un poco. — Por favor, de este lado hagan una fila para recibir su porción en su turno — anunció una persona. — Está bien — respondieron los sobrevivientes. — Oh, está bien — respondió Jung Ha-Yan en voz baja. Después de recibir su porción, busco un lugar decente para sentarse y vio cómo los otros sobrevivientes se reunían y comían juntos. Pensó en unirse discretamente a ellos, pero debido a su personalidad tímida, no fue fácil para ella hablar primero o estar con otros extraños. — Estoy seguro de que es porque estamos en una situación difícil — comentó Seok-Woo. — ¿Perdón? — Jung Ha-Yan dijo. — Hablo de los otros sobrevivientes. Todos están en una situación difícil, por lo que no tienen el lujo de cuidar a los demás. Además, se nota que son un poco cautelosos contigo — explicó. — Oh... ¿E-Es así? Pensé que era porque no hacia bien mi parte... — ella dijo. — No, créeme que estás trabajando más duro que nadie, Señorita Ha-Yan. Conforme pase el tiempo te iras acostumbrando al trabajo, estoy seguro de que te aceptarán en algún momento, al igual que yo — dijo, consolándola. — Gra-Gracias por cuidarme — le dijo. — No es nada, es algo que debería hacerse. Quiero ser más cercano a usted, Señorita Ha-Yan — dijo Seok-Woo. — ¡Oh! Yo siento lo mismo. Muchas gracias por ayudarme de muchas maneras — dijo. Pensándolo ahora, Seok-Woo la había ayudado mucho. Desde que ella vino aquí por primera vez hasta ahora, él fue el primero en acercarse, la ayudo a socializar con el resto y trató hacerla senti cómoda de muchas maneras. “Estoy agradecida con él.” Cuando intento comer un pedazo de pan mientras aún estaba en sus pensamientos, sintió que Yoo Seok-Woo la agarraba de la mano. — Oh...— fue todo lo que dijo. Jung Ha-Yan trató de soltarse usando un poco de fuerza, pero falló. Cuando miró, vio a Yoo Seok-Woo mirándola. — P-Por favor, suelte mi mano — dijo. — ¿Perdón? — Preguntó, estupefacto. — P-Por favor, déjame ir. ¿Por qué de repente…? — Dijo mientras tartamudeaba. — Pero, justo ahora...— — No me refería a eso — le dijo. Jung Ha-Yan dio un vistazo rápidamente a su alrededor, pero no vio a nadie. Se volvió y vio que el Yoo Seok-Woo que siempre le sonreía, ahora la mirada diferente. Su sonrisa ya no estaba y la miraba con una expresión desconcertada. — Señorita Ha-Yan — gritó. — ¿Sí-i? — — ¿Pensaste que estaba haciendo caridad para ti? — Seok-Woo le preguntó. — ¿Qué quieres decir? — Preguntó. — Eres realmente lenta. Si te ofrezco algo, entonces tú deberías ofrecerme algo a cambio — respondió. — Yo… No entiendo. ¿Por qué actúas así...? — ella le dijo. — Sabes todos los favores que he hecho por ti, ¿verdad? — Preguntó. — No-no sé a qué te refieres. Yo... Estoy agradecido de que me hayas ayudado...— Ella dijo, tartamudeando. — Oh, Dios mío ... ¿Eres realmente tonta? ¿O estás fingiendo serlo? ¿Debería ser franco al respecto? — Preguntó enojado. — P-Por favor, suelta mi mano. Me-e duele. Duele...— Jung Ha-Yan suplicó. — Te estoy diciendo que deberías ser linda frente a mí si quieres una vida más cómoda aquí, estúpida mujer. ¿Todavía sigues sin entender? — Dijo, sin rodeos. Sus ojos eran aterradores; era la primera vez que experimentaba algo así. Jung Ha-Yan no sabía cómo se había metido en esta situación. Una cosa de la que estaba segura, sin embargo, era que quería salir de este lugar. Mientras trataba desesperadamente de soltarse, escuchó una voz fuerte detrás de ella. — Oye, amigo. Te sugiero que sueltes esa mano si no quieres que se rompa — advirtió Park Deok-Gu.