
Me convertí en la madrastra de una familia oscura
Capítulo 8
Capítulo 8 —Así que el laberinto, ¿Mm? He escuchado que has estado yendo allí por la noche en estos días. —Como era de esperar, ya lo sabías. Con razón. A diferencia de antes, no hubo ni guardias ni sirvientes que me detuvieran. Por supuesto, si es que hay un método certero para bloquearme… El camino hacia fuera estaba completamente bloqueado por él. Me dio la sensación que solo era posible que me moviera dentro de un cierto límite. —Es porque aún no puedo confiar completamente en tí. —Entiendo. Me dio una mirada orgullosa. A diferencia de la primera vez, su expresión era extrañamente cálida. —...¿Por qué estás mirándome así? —Es interesante. Definitivamente, un ser humano interesante. Las cosas que pensé que tal vez podrían molestarte, no lo hicieron. Mientras que, las cosas que no creí que te molestarían, te molestaron. Realmente eres peculiar. —Solo soy una persona común y corriente. En realidad, son el Duque y Rebecca quienes son peculiares. —Mientras decía esto, llegamos al laberinto del jardín. Como es natural, él trató de ingresar por la entrada del laberinto, pero lo detuve de inmediato. —Por aquí. —Esa sería la salida del laberinto. —Así es. Hay sirvientas en la entrada del laberinto. En vez de ingresar por donde está lleno de gente, es mejor ir por este lado. Contrario a mi expectativa de que me preguntaría la razón, solo asintió como si hubiera entendido y me siguió. —¿Pero, Rebecca siempre fue así? —¿A qué te refieres? —Estoy preguntándote si ella no puede controlar sus sentimientos. —No estoy seguro. Siempre ha sido así, según recuerdo. ¿Es eso un problema? —Es un gran problema. —De ahora en adelante, no haga ningún sonido. —Mientras miraba alrededor, me agaché y traté de hacer pasos silenciosos. —¿Por qué necesito hacer eso? —Es porque quiero mostrarte apropiadamente qué es lo que le está sucediendo a la niña. Su rostro se puso rígido al escucharme, pero me siguió con cuidado, sin hacer ruido. “Me comprendes bien” No acompañé a Rere durante sus paseos para prepararme para este día: el único momento en el cual la niñera podría reunirse con la niña sin mí. A propósito, bloqueé todo el tiempo en el cuál ellas podían estar juntas, y sólo las dejé libres durante este tiempo. Tuve que hacerlo como si no existiera otro momento para que se encontraran más que en este tiempo determinado, y las hice ansiar a que llegara este momento. En conclusión, fue un éxito. Observé por la ventana desde la habitación de Rebecca para ver el camino por el cual se movía la niña cada vez que iba a caminar. Cuando Rebeca salía, se dirigía hacía el laberinto del jardín. Entre los caminos disponibles en el laberinto, la niña excavó a propósito en un lugar donde no había nadie alrededor y luego la siguió su niñera. “Allí es donde ella cambiaba” El laberinto en donde siempre entraban dos personas. No estaba muy claro el porqué había sido construido, pero había un pequeño laberinto en la mansión. Este estaba hecho con madera Leylandii bien cuidada que desprendía un aroma refrescante. Al amanecer, cuando todos dormían, bajé aquí sola varias veces para inspeccionar el laberinto. Como resultado, tuve que perderme varias veces, y después de todos mis esfuerzos, apenas encontré la marca de la cita secreta entre Rebecca y su niñera en el pequeño laberinto. En primer lugar, el laberinto era un lugar decente para que dos personas conversaran. Si no estuvieras buscando una salida, y hablando en medio de él, nadie te molestaria. Sin embargo, un laberinto es un lugar formado por paredes muy delgadas, y no es tan difícil escuchar las conversaciones siempre y cuando estés frente a la misma pared. Como ahora. — ¿Por qué no me escuchas? — dijo la voz aguda de una mujer. El cuerpo del Duque, que había estado caminando lentamente junto a mí, se puso rígido. Sorprendido, trató de levantar la cabeza, pero negué con la cabeza y lo detuve. —... —Te dije que no le creyeras a esa mujer, ¿pero estás riendo como una tonta y ahora decidiste confiar en ella? ¡Te dije que no hicieras eso! —¡Duele! ¡Suéltame! —¿Quieres ser abandonada por mí? ¿Debería irme ahora? Si lo hago, no habrá una sola persona que te escuche. El gemido doloroso de Rebecca se detuvo abruptamente. —¡No!, no te vayas. No me dejes, pase lo que pase. ¡Lo odio! —Entonces tienes que echarla de aquí, tal y como lo has hecho con las otras mujeres. —P-Pero ella dijo que no se irá…como ellas, ¡suéltame, me duele! ¡Tus uñas se están clavando en mis brazos! Estaba a punto de saltar más rápido que el Duque cuando escuché que ella estaba adolorida, pero logré calmar mi corazón. Necesitamos atestiguar de forma apropiada cómo la habían tratado todo este tiempo. Mientras tanto, los ojos del Duque se llenaron de ira. —Eres una tonta, por eso siempre te abandonan. Al final, el Duque también te desechará. —¡N-No, papá no me dejará! —¿Cómo puedes estar tan segura? Había innumerables sirvientas y madrastras a tu lado…Pero al final, ¿quién se quedó contigo? —Solo…se quedó la niñera… —Así que vuelve a tus sentidos, si no quieres que te abandonen. La niña solo murmuró durante mucho tiempo. Entonces, así es como era. Me preguntaba cómo la había estado tratando la niñera. Al decir que se iba a ir, atacó el punto más vulnerable de la niña. Mientras tanto, ella usaba una pequeña cantidad de violencia. —Pero ya no sé qué hacer. No importa lo que haga, ella no se irá… —Tienes que molestarla aún más. No comas, acuéstate en el suelo, di que estás enferma. —Pe-Pero ella no se ve tan mal…¡T-Talvez ella no me deje! Fue allí cuando sucedió. ¡Paf! Cualquiera puede decir que fue una bofetada en la mejilla. Está loca. Fue una bofetada en la mejilla, y solo el sonido me llenó de una ira insoportable. Quiero atraparla en el acto y golpearle la cabeza contra el suelo de inmediato. Sin embargo, fue el Duque quien me impidió reaccionar impulsivamente. Sostuvo mi mano mientras se mordía los labios hasta que brotó sangre, y me hizo un gesto de que aún no era el momento. —Ay..N-Niñera, ¿por qué? —Ve con el Duque de inmediato. Dile que fuiste golpeada por esa mujer. Llora y vuelvete loca. Él te creerá si ve tu mejilla roja. —...Pero…esto lo hizo la niñera… —Estoy haciendo esto porque no estás escuchándo. Si no me escuchas, te castigaré más, ¿de acuerdo? No tienes que preocuparte porque soy la única que no se apartará de tu lado. —...Sí…solo la niñera no me abandonará… —Todo lo que hace esa mujer es solo una actuación. Señorita, eres tan buena y agradable. No caigas en su trampa. Es como tu madre y las madrastras que te abandonaron. —Sí… —Entonces, ve. Adelante, díselo al Duque. Si no escuchas, te dolerá más de lo que ahora. —Como si hubiera dicho todo lo que tenía que decir, la voz de la niñera volvió a sonar fuerte. Al final, el Duque, que no pudo soportarlo más, saltó la pared, que era tan alta como un adulto, de una vez. —No tienes que buscarme. Pero eso era demasiado para mí. El cuerpo de Leona trabajaba tanto que tenía muchos músculos, pero no era lo suficientemente fuerte para saltar la pared porque ella no comió ni creció bien. Por eso, al final solo el Duque pasó al otro lado. —¡Du-Duque…! —¿Papá…papá? —Me preguntaba qué estabas haciendo en este lugar…No es de extrañar, es por eso que la niña solo sigue a la niñera. Hubo un momento de silencio. Desde más allá del muro, pude inferir la situación sin siquiera ver sus rostros. —Es..Duque, ¿desde cuándo ha estado escuchando…? Entonces, Rebecca aprovechó el tartamudeo de la niñera y fue a los brazos del Duque. —¡Papá! —...Sí, Rere. —Esa mujer me golpeó. ¡Mira mi mejilla! Las inocentes palabras de la niña secaron la garganta de la niñera. —En verdad tienes las mejillas rojas. Te duele mucho, ¿no es así? —¡Sí! Duele mucho. Esa mujer lo hizo. —...Está inflamado. ¿Cómo se atrevió a golpear a mi hija?, ¿cómo es que ni siquiera sabía sobre esto? Más allá de la pared, podía sentir la furia del Duque. —No, señorita. Solo un momento. — Como si adivinara que la situación no era buena, la voz de la niñera se escuchó superpuesta. —Rere. No tienes que mentir. Dime, ¿tu niñera te ordenó que dijeras que esa mujer te golpeó? —¡No!, es verdad. —...Sí, ya veo. —La voz complaciente del Duque hizo que Rebecca alzara aún más la voz. —Esa mujer me golpeaba y abusaba de mí. Por eso, papi, échala. —...Así que así fue. Ya sea que sintiera que algo iba mal, o sí realmente tenía un pensamiento miope, la niñera agregó unas palabras más. —E-Eso es correcto. Todo es debido a esa mujer. —¿Debido a esa mujer? —Me reuní aquí con la señorita porque esa mujer ha estado abusando de ella y evitando que nos encontremos. A la señorita le gusto tanto que corre aquí cuando esa mujer no está mirando. Todo para poder encontrarme. No hubo respuesta durante un largo rato. Podía imaginar cómo se veía la niñera, incluso si no cruzaba la pared. Está fingiendo ser una víctima como en el pasado. Hizo todo lo posible para echarme y poder controlar cada movimiento de Rebecca para convertirse en la verdadera mandamás. —Su excelencia… —¿Eso es lo que pasó? Ya sea que la niñera estuviera convencida de que él confiaba en ella, o si fuera que pensó que no había escuchado nada más, ella abrió la boca con diligencia. —Sí. Ni siquiera lo mencione. Incluso las sirvientas tenían miedo de hablar, pero estoy segura de que está golpeando a la señorita en la habitación, no la está alimentando y la está maltratando. —Si eso es cierto, ella es una basura. ¿Cómo se atreve a golpear a mi hija? Rere, ahora dime. ¿Son ciertas las palabras de la niñera? —¡Sí! Al escuchar a la niña hablar sin dudar, pude hacerme una idea de cómo la niñera había victimizado a la niña. “¿Cómo pudiste mentir tan fácilmente?” —¿En verdad, es eso cierto? *** Traducción: Pali Rojas. Espero que hayan disfrutado hasta aquí. No olviden unirse a nuestro Discord para recibir las últimas actualizaciones.