
No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo
Capítulo 12
[Traductor: Mayu] No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo 12 Ares siguió comiendo con una sonrisa burlona. Kirine, preguntándose por qué seguía comiendo si sabía horrible, le quitó el plato. “No te lo comas.” “¿Por qué? ¿No dijiste que lo habías preparado para calmar mi estómago? Aunque parece más bien que me va a provocar malestar. Oh, ¿lo has hecho a propósito?” Cuando Kirine se encontró con sus ojos azules llenos de genuina curiosidad, sintió que la ira aumentaba en su interior. “¡Hice esto por tu bien!” Se sentía muy apenada porque su raro acto de consideración sólo recibía quejas. Pero Ares, sin alterarse, le arrebató el plato a Kirine. “Voy a comer más.” “¡Dijiste que sabía horrible!.” “Dije que sabía horrible, no que no me lo comería.” “...” Este tipo está completamente loco. Kirine no entendía por qué insistía en comer algo que, según él, sabía mal. Aunque lo miró con incredulidad, Ares se limitó a encogerse de hombros. “Menos mal que lo probé primero. ¿Y si Sasha se lo hubiera comido?” “...” Kirine no podía protestar porque no se equivocaba. ¿Ésta es la misma persona que ayer estaba llorando? Sintiéndose frustrada, Kirine volvió a agarrar el plato de Ares. “Entonces tú tampoco deberías comerlo.” “No. Voy a comer…” Justo cuando Ares se disponía a tomar el plato con una sonrisa, se quedó paralizado. Al intentar recuperarlo a la fuerza, tocó accidentalmente la mano de Kirine. Ares, que no se había puesto los guantes por las prisas, se quedó rígido. Esa maldita misofobia. Esa maldita misofobia. Al darse cuenta enseguida, Kirine escondió su mano detrás de su espalda y dijo. “¿La agarraste, verdad? No es culpa mía, ¿no?” “...” “¿Hola? ¿Sir Arensis?” “Lo sé, lo sé.” Ares se frotó contra su ropa la parte de su mano que había tocado a Kirine. Al ver este comportamiento, como si algo impuro lo hubiera tocado, Kirine no pudo ocultar su disgusto. Finalmente, Ares se marchó, aparentemente para lavarse las manos. Al quedarse sola, Kirine lo vio marcharse y chasqueó la lengua con fastidio. Qué hombre tan ridículo. Fue él quien la agarró, ¿por qué estaba tan pálido? De alguna manera, se sentía incómoda, como si hubiera hecho algo malo. Intentando recomponerse, Kirine probó una cucharada del estofado que había preparado. “Ah, sí que está amargo.” Pensó que había sido una suerte que él lo hubiera probado primero. *** “¿Por qué?” Ares, que había huido del lugar, se sentó en un sofá blando y repasó lo que acababa de suceder. El momento en que su mano, sin guantes, tocó la de Kirine se repetía una y otra vez en su mente. Había sido un error suyo. Debería haberse lavado y puesto los guantes en cuanto se despertó, pero se le había olvidado. Era culpa suya. Pero había algo extraño. ¿Por qué no se sentía desagradable? Ares miró fijamente su mano. Debería haber sido algo desagradable… La pequeña mano que había tocado aún permanecía en sus pensamientos. Era más pequeña y blanca de lo que esperaba. Sin embargo, sus dedos eran largos y delgados, y él quería volver a sujetarla… “Vaya, ¿me estoy volviendo loco?” Ares se levantó del sofá alarmado. “¿Quiero volver a tocarla? ¿Realmente me estoy volviendo loco?” Se agarró la cabeza, con el rostro pálido. Resultaba tan impactante que no podía creer que lo hubiera pensado. Pero su mano era suave y cálida… En cuanto este pensamiento cruzó por su mente, empezó a tirarse del cabello. “¡Increíble! ¡Finalmente me he vuelto loco! ¡Debo estar loco!” Incluso ahora, ¿por qué seguía pensando en esa mano? Sintiéndose completamente perdido, Ares se rió a carcajadas durante un largo rato como un desquiciado. *** “Oye, ¿estás bien?” “Estoy perfectamente…” Kirine preguntó preocupada, pero Ares respondió con una voz casi inaudible. Llevaba guantes blancos en ambas manos, como si intentara protegerse. Al darse cuenta de esto, Kirine dijo con expresión de desaprobación. “Ya te lo he dicho, no fue culpa mía.” “Lo sé.” “Tú viniste y la agarraste.” “¡Ya te he dicho que lo sé!” Cuando Ares elevó la voz con frustración, Kirine soltó una risa seca, incrédula. Al darse cuenta finalmente del mal humor de Kirine, Ares habló como si le estuviera haciendo un favor. “De todos modos, te agradecería que tuvieras más cuidado.” “...” Tú eres quien debe tener cuidado. Esas palabras ascendieron hasta su garganta, pero Kirine hizo un esfuerzo para no decir nada y se limitó a reír a modo de suspiro. No tenía sentido discutir. Tú eres quien debe tener cuidado. Justo en ese momento, oyeron el sonido de alguien golpeando la manilla metálica de la puerta. El sonido provenía de la entrada principal. ¿Se suponía que alguien vendría de visita? Kirine se volvió hacia Ares con expresión desconcertada. Ares parecía igualmente confundido. ¿Se suponía que alguien vendría de visita? Finalmente, no tuvieron más opción que caminar lentamente hacia la entrada principal. Cuando abrieron la puerta con cuidado, el visitante entró inmediatamente en la mansión. “Cuánto tiempo sin verte, niño de mamá.” “Hermana, ¿cómo has...?” Antes de que Kirine pudiera preguntar quién era, Ares se quedó perplejo. No podía entender qué hacía allí alguien que debería estar en la torre mágica. Pero la visitante, aparentemente molesta con Ares, frunció profundamente el ceño y lo empujó a un lado. “Apártate, estás estorbando.” La mujer, que había entrado con naturalidad en la mansión, se dirigió directamente a la sala de recepción. Era difícil saber quién era el dueño y quién el invitado. Kirine observó la escena desconcertada y le preguntó a Ares. “¿Has dicho «hermana»?” ”Sí, Reilly Arensis.” Los dos la siguieron con demora. Reilly, quien ya se dirigía a la sala de recepción, sonrió alegremente en cuanto vio a Sasha haciendo dobleces de papel otra vez. “¿Cómo has estado, querida Sasha?” “¡Oh! ¡Es la Tía!” Antes de que Reilly pudiera acercarse, Sasha se echó a reír y la abrazó. “Sasha ha estado bien, pero ¿la Tía también ha estado bien?” “No, la Tía no ha estado bien. Ha llorado todos los días porque echaba mucho de menos a Sasha.” “La Tía es una llorona.” “Es verdad, la Tía es una llorona.” Reilly abrazó a Sasha una y otra vez, como si no soportara lo adorable que era. Mientras observaba esta escena en silencio, Kirine dijo en voz baja. “Esto es bueno.” “¿Qué cosa?” “Deberías insinuarle a tu hermana que estamos pensando en divorciarnos.” “Eh…” Kirine esperaba que él dijera que eso era precisamente lo que pensaba hacer, pero, contrario a sus expectativas, Ares parecía muy preocupado. “¿Hay algún problema?” “Bueno... No puedo contarle a mi hermana lo del divorcio.” “¿Por qué?” “Mi hermana... tú…” “Cuñada.” Justo cuando Ares estaba a punto de explicarlo, Reilly, que había estado mimando a Sasha, se acercó rápidamente a Kirine. Sorprendida, Kirine se estremeció involuntariamente. Ella pensaba que no era de baja estatura, pero al estar frente a Reilly, tuvo que levantar ligeramente la cabeza para mirarla a los ojos. Reilly miró fijamente a Kirine con el rostro inexpresivo. Esta mujer es mi cuñada. Al igual que Ares, tenía un cabello plateado deslumbrante y unos profundos ojos azules, lo que confirmaba que era su hermana. Aunque era delgada, su postura erguida estaba lejos de hacerla parecer débil. Sus largas extremidades y su esbelta figura eran suficientes para despertar la envidia incluso de otras mujeres. Era tan llamativamente hermosa que Kirine pensó que así sería Ares si fuera mujer. Estoy bastante segura de que va a decir que le desagrado. Kirine recordó las palabras interrumpidas de Ares. A juzgar por su expresión preocupada, estaba claro que Reilly tenía sentimientos negativos hacia ella. No tengo que ser amable con alguien que me odia. Kirine se recompuso rápidamente y miró a Reilly. Si Reilly intentaba provocarla, ella estaba lista para darle la vuelta a la situación. “Cuñada.” Al oír esa voz algo grave, Kirine levantó la cabeza, como desafiando a Reilly. En ese momento… ¿Cómo puedes ser tan linda todos los días? ¿Qué comes para ser tan adorable, cuñada?” “...?” El rostro severo de Reilly se derritió como azúcar bajo el sol. Antes de que Kirine pudiera siquiera sorprenderse, se encontró envuelta en los brazos extendidos de Reilly. No contenta con solo abrazar a Kirine, Reilly incluso frotó su mejilla contra su sedoso cabello negro. “¿Cómo puedes seguir siendo tan linda después de todo este tiempo?” “Eh…” “Seguro que has tenido una hija tan encantadora como Sasha porque eres muy linda.” Reilly miró a Kirine como si fuera un diminuto y frágil animal, y parecía completamente sincera en sus palabras. Sin embargo, objetivamente hablando, la apariencia de Kirine distaba mucho de ser bonita. Su cabello era tan negro como el mar nocturno y sus ojos tan rojos como la sangre fresca. La forma de sus ojos era ascendente, lo que le daba un aspecto severo. Su mirada era tan intensa que intimidaba a primera vista. Sin embargo, sus rasgos eran tan llamativos que la gente a menudo la miraba de reojo. “He oído que ha habido un accidente. ¿Estás bien?” Después de abrazar a Kirine con fuerza , Reilly rápidamente comenzó a examinarla de arriba abajo. Parecía preocupada por posibles secuelas, aunque Kirine parecía estar bien en apariencia. ¿De quién es familiar exactamente? Justo cuando Kirine pensaba que esa pregunta debería dirigirla a Ares, su verdadero hermano, Reilly volvió a hablar. “¿Qué pasa? ¿Por qué no respondes? ¿Todavía te duele?” “No, me encuentro perfectamente.” “Vaya, ¿estás utilizando un lenguaje formal porque llevábamos tiempo sin vernos?” ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] https://www.facebook.com/MangoNovelas Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ] https://www.tiktok.com/@mangonovelas