
No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo
Capítulo 4
[Traductor: Mayu] No Hay Manera De Que Esté Casada Contigo 04 Ya era bastante malo estar en el mismo lugar, pero ¿ahora tenían que viajar juntos en carruaje hasta la mansión donde vivían? Kirine se sentó en un rincón del carruaje, con el rostro distorsionado por el disgusto, como si intentara encogerse hasta ocupar el menor espacio posible. Ares parecía sentir lo mismo, pegado prácticamente a la pared del carruaje. “¿Por qué tengo que viajar en este carruaje estrecho contigo? ¿No eres una maga? ¿No puedes teletransportarte?”, preguntó Ares con voz irritada, cruzando sus brazos. Su tono era claramente agresivo, y Kirine ni siquiera se molestó en sonreír. “El teletransporte sin control está prohibido, ¿sabes? Por favor, no digas nada si no tienes ni idea. Estás demostrando tu ignorancia.” En realidad, ella podría haber usado la teletransportación si hubiera querido, pero era cautelosa sobre usarla imprudentemente para llegar a lugares que no conocía. Pero Ares, claramente enfadado, siguió irritando a Kirine, diciéndole que mejor desistiera de ser maga. No paraba de hacer ruidos con la lengua, y Kirine tenía ganas de coserle la boca. Apenas conteniendo su impulso violento, Kirine habló con un tono de tranquilidad a propósito, “Primero informemos a nuestros padres sobre el divorcio.” “De acuerdo. Asegúrate de convencer bien a tus padres para evitar rumores.” “No necesito convencer a nadie. Los míos ya fallecieron.” Su padre, adicto al alcohol y al juego, había fallecido hace poco, y su madre le siguió poco después. Al parecer, sin ser consciente de este hecho, Ares se quedó en silencio con una expresión endurecida. Por fin, pudieron viajar hacia la mansión en paz y tranquilidad. *** “¿Esta es la mansión en la que vivimos juntos?” En cuanto bajaron del carruaje, Kirine se quedó perpleja al ver la enorme mansión. Dada su posición social, esperaba que fueran ricos, pero la mansión era mucho más grandiosa y lujosa de lo que había imaginado. Era tan imponente, como si estuviera diseñado para intimidar a los visitantes, que ella dudó antes de entrar. “Ahora que lo pienso, ¿no nos dijeron que un invitado estaba esperándonos?”, dijo Ares de repente, como si acabara de recordarlo. Observando el perfil de Ares, Kirine preguntó, como si recién se le hubiera ocurrido, “Es cierto. ¿Podrían ser tus padres?” “Oh, podrían serlo.” Ares abrió la puerta de la mansión y entró con expresión solemne. Kirine lo siguió, tratando de no parecer nerviosa. Pero apenas habían avanzado unos pasos cuando ambos se detuvieron de forma natural. Una tenue luz se vislumbraba desde la sala de recepción al final del largo pasillo. Kirine y Ares intercambiaron miradas en silencio y caminaron lentamente hacia la sala de recepción. Parecía probable que se tratara del «invitado importante» que había mencionado el Emperador. “Oye.” Justo cuando Ares estaba a punto de abrir la puerta de la sala de recepción, una voz lo llamó desde atrás. Cuando miró hacia atrás con expresión interrogativa, Kirine le dijo con tono severo. “Asegúrate de informarles sobre nuestra decisión de divorciarnos. Será mejor que convenzas bien a tus padres.” “Sé cómo manejarlo, no te preocupes.” Ares abrió la puerta, ignorando su preocupación. En cuanto abrieron la puerta, tanto Ares como Kirine no pudieron ocultar su sorpresa. Sus expectativas de que fueran los padres de Ares estaban completamente equivocadas. “¿Una muñeca?” Kirine parpadeó, incapaz de creer lo que estaba viendo. No podía ser solo una muñeca; se movía, agitando sus pequeñas manos. Kirine y Ares miraron fijamente a aquella niña que parecía una muñeca viviente, como si se hubieran puesto de acuerdo para hacerlo. Piel blanca como porcelana y un cabello gris ceniza brillante que le llegaba hasta la cintura. Sus ojos, ligeramente rasgados, eran de un color púrpura intenso, que recordaba a la lavanda recién florecida. Además, su pequeña estatura despertaba un instinto protector en quienes la miraban. “¿Quién es?” Antes de que pudieran siquiera preguntárselo, la pequeña, sintiendo sus miradas, giró lentamente la cabeza. Y sus miradas se cruzaron. Un silencio tan pesado cayó sobre la sala de recepción, que resultaba difícil incluso respirar. Después de mirarse con desconfianza durante un rato, la niña se levantó de repente de la silla y corrió rápidamente hacia ellos. Específicamente, hacia Ares. “¡Papá!” El gesto de abrazarla por la cintura parecía bastante natural. Al observar esta escena desde un lado, Kirine volvió en sí algo tarde y soltó una risa seca. “Vaya, ¿entonces me casé con un hombre que tiene una hija?” Ella seguía sin entender qué tenía de maravilloso para que se hubiera casado con él. Aunque seguía enfadada y confundida, una parte de ella intuía que quizá todo saldría bien. “Si juego bien mis cartas, puede que incluso consiga una pensión alimenticia.” Kirine meditó pausadamente, y pensó que tal vez podría anular el matrimonio alegando que la habían engañado para casarse sin saber nada acerca de esa niña. “Primero, lo acusaré de fraude matrimonial…” Mientras decidía avergonzarlo, se dio cuenta de que la niña la miraba fijamente. Antes de que ella pudiera siquiera pensar «seguro que no» y alejarse… “¡Mamá!” Esta vez, la niña corrió hacia ella y la abrazó. “¡Mamá, papá, los extrañé mucho!” Ante la voz entrecortada por las lágrimas, como si fuera a estallar en llanto en cualquier momento, Kirine y Ares se quedaron paralizados al mismo tiempo. ◈❖◈ Si te gustó, Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas Tambien contamos con página de facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] https://www.facebook.com/MangoNovelas Tambien visítanos en TikTok ~ [https://www.tiktok.com/@mangonovelas ] https://www.tiktok.com/@mangonovelas