
Odalisca
Capítulo 161
Odalisca Capítulo 161 Su actitud despreocupada hizo que Liv se trabara con sus palabras, sin entenderlas de inmediato. Los grandes ojos que lo miraban, parpadeando, eran bastante lindos. Hizo que el humor de Demus, que se había desplomado al verla con el hijo de Eleanor, se sintiera un poco mejor. —Una vez que el pintor se haya ido, no habrá nadie que haga correr la voz de que fue modelo de desnudo. Es un asunto fácil. Brad ya era un hombre endeudado. Incluso si lo encontraran muerto en la calle, nadie se sorprendería. Su muerte no llamaría la atención de nadie. En ese mundo, se suponía que las muertes tenían un significado. —Dígame, ¿Quiere que lo mate? —…no estoy pidiendo algo así. La delicada voz estaba acompañada de un sutil temblor. —¿Por qué? ¿Hay alguna solución más limpia y más conveniente que matarlo? —Sólo quiero que mi relación con Brad termine sin conflictos. Las manos de Liv sobre su regazo se apretaron. Las pequeñas manos que sujetaban su falda parecían desesperadas. —¿Cómo podría aceptar la muerte de alguien como una solución conveniente? Demus soltó una risa vana. —No sé si debería llamarla tierna o temerosa. Liv bajó la mirada hoscamente, tal vez tomando su risa como una burla. Parecía estar desanimada hoy. Demus estaba seguro de que Liv no se daba cuenta en absoluto de su estado de ánimo en ese momento. La había mantenido cerca porque le gustaba su ingenio, pero, curiosamente, no odiaba que estuviera tan ebria de sus propias emociones que actuara de forma tan ajena. De hecho, incluso estaba feliz de presenciar un lado diferente de ella. —¿Sabe que? El pulgar de Demus acarició lentamente la esquina del ojo de Liv. —La he estado tolerando mucho, profesora. Ante eso, las largas pestañas de Liv revolotearon. Su mirada, que había estado agachada, se desplazó hacia arriba para mirar a Demus. Había una presencia inusualmente clara en aquellos ojos verdes que siempre había considerado sumisos. Sentía que ni siquiera las esmeraldas más finas podían compararse con esos ojos. Demus volvió a pasar las yemas de los dedos por el rabillo del ojo de Liv. Su piel se veía un poco roja por el roce constante. El enrojecimiento alrededor de sus ojos hacía que Liv pareciera que iba a llorar en cualquier momento. —No se junte con ese chico. —¿Está hablando del señor Camille Marcel? —Sí. ¿Marcel? ¿Se acercó a Liv usando ese apellido? Demus soltó una mueca de desprecio y se imaginó a Camille. El hombre que estaba ahí de pie, con su cabey negro y rizado, luciendo lleno de vigor juvenil. Camille no ocultó su vigilancia, como si supiera quién estaba en el carruaje oscuro. Incluso levantó la voz y pronunció "socorro" como para que lo escucharan. Si no hubiera sido Eleanor, Demus se habría deshecho de él. Lamentablemente, la Casa Eleanor tenía un poder significativo en Beren. Incluso para alguien tan indiferente a las opiniones de los demás como Demus, enfrentarse abiertamente a la línea directa de la familia Eleanor habría complicado considerablemente su vida en Beren. Quizás habría podido hacerlo si su encuentro hubiera ocurrido en un campo de batalla, pero no dentro de una sociedad donde la gente usaba máscaras de caballeros. El fugaz recuerdo de Camille hizo que su estado de ánimo pasara de positivo a negativo una vez más. Demus frunció el ceño y chasqueó la lengua, lo que provocó que Liv preguntara en voz baja. —¿Aún está husmeando a sus espaldas, mi señor? Por supuesto que lo era. Demus empezaba a encontrarlo ridículo. Se preguntaba cuánta ventaja obtendría Camille incluso si descubriera información sobre él. Aunque ese aspecto irritante del comportamiento de Camille era digno de mención, no fue la única razón para que Demus le reiterara el tema a Liv. —Más bien son sus ojos los que me molestan. —¿...ojos? Liv parecía nerviosa, como si no hubiera esperado esa respuesta. Demus asintió con indiferencia. —Puedo decir por la mirada en sus ojos lo cachondo que está. Las mejillas de Liv, que habían estado incoloras todo el tiempo, se pusieron rojas. Era como ver cómo se aplicaba pintura roja sobre un lienzo blanco. —No tengo ninguna relación con el señor Marcel. Fue solo una coincidencia que nos viéramos antes, e incluso entonces yo no me sentía bien y simplemente buscaba ayuda. —Por supuesto que no tiene ninguna relación con él. Es el único que está excitado. Si hubiera tenido algún contacto con Liv, no habría podido caminar por ahí luciendo tan ileso. Podría haber sobrevivido apoyándose en el apellido de su familia, pero una de sus piernas debía estar rota. —Sin embargo, profesora, no importa cuán grave sea la situación, no le pida ayuda a cualquiera. Liv frunció los labios ante las palabras de Demus. Había un dejo de amargura en sus labios fuertemente apretados. —Entonces, cuando necesite ayuda, ¿Estará siempre ahí, mi Señor? —¿Qué hay de nuevo? ¿No ha sido siempre así? Cuando él le devolvió la pregunta con un tono interrogativo, Liv se quedó en silencio como si se hubiera quedado sin palabras. Demus inclinó la cabeza hacia Liv. —Igual que hoy. El susurro en el oído de Liv y su inclinación hacia los brazos de Demus fueron casi simultáneos. Liv se aferró a él como una niña en un berrinche, y Demus estaba más que feliz de abrazarla. • ?????? ? ?????? • Traducción: Blue Moon Te agradecemos la lectura de este capítulo y te invitamos a unirte a nuestro servidor en la app Discord para que estés pendiente de otras novelas, así como también de nuestro canal en YouTube con las Novelas Narradas. Discord Blue Moon --> https://discord.gg/5RQaHMuefs Canal YouTube Blue Moon --> https://www.youtube.com/@blue-moon-novelas ¿Quieres que traduzcamos una novela de tu predilección? 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