
Odalisca
Capítulo 39
Odalisca Capítulo 39 "Millian, ha pasado mucho tiempo." "Sí, profesora." A primera vista, la sonrisa de Millian no era diferente de lo habitual. Sus mejillas se habían vuelto un poco más delgadas, parecía haber perdido peso, pero Millian no parecía querer hablar sobre aquello. Pero cuando abrió el libro de texto, rápidamente lloriqueó con un rostro sombrío. "Me duele la cabeza porque hace tiempo que no estudio. ¿No puedo tomarme un descanso hoy?" En lugar de estar muy enferma, parecía que quería jugar porque no quería estudiar. Liv, que estaba a punto de mover la cabeza tan estrictamente como de costumbre, pronto cambió de opinión. Aunque no supo nada de Millian, estaba segura de que algo le había ocurrido durante el periodo de suspensión de sus clases. No sabía lo que había pasado, pero Millian debió haberla pasado realmente mal, así que sería bueno relajarse por un día. "Muy bien. Si la señora Vendons nos lo permite, salgamos hoy para variar." "¿De verdad?" "Sí. He oído que están exhibiendo un barco decorado con flores en el lago estos días. ¿No tienes curiosidad?" "¡Tengo curiosidad!" "Iré a preguntar, así que espera un minuto." Pensó que podría ser rechazada porque era una excursión impulsiva, pero sorprendentemente, la Baronesa Vendons le dijo que fuera y que mandaría a prepararle un carruaje. Ella también parecía estar consciente de la condición sombría de su hija. "En todo caso, es algo por lo que estoy agradecida. Estaba preocupada porque no comía bien y no salía a la calle." La Baronesa Vendons añadió que la niña, que nunca había estado enferma en su vida, había sufrido de un resfriado y parecía haber perdido mucha energía. Se dio a entender que podían salir para variar, pero sin exagerar. Liv asintió tranquilamente y aceptó su respuesta. Una criada se les unió en su horario, habiendo empacado a toda prisa refrigerios en la cocina. Los preparativos no estaban tan mal para una excursión de imprevisto. "Wow, ¡Mire el cielo!" Liv suspiró de alivio al ver a Millian señalando la ventana del carruaje con entusiasmo. La vivacidad de la tez de Millian le dijo que había sido una buena decisión. El paisaje del lago, donde solían sentarse, estaba tan hermoso como siempre. El paisaje exterior la conmovía como ninguna otra pintura de paisaje podría. No había marco para limitar la vista, por lo que hasta donde llegaba el ojo era simplemente una pintura y una obra de arte. Era suficiente para que la gente olvidara por un momento su preocupación. "¡Profesora, es un bote con flores!" Millian, que estaba esperando los refrigerios preparados por la criada, exclamó y señaló hacia el lago. Efectivamente, en la distancia, un pequeño bote lleno de flores frescas y coloridas flotaba suavemente. Liv había oído hablar de ello en la tienda, también era su primera vez viéndolo en persona. "Wow, es muy bonito. ¿No podemos montarlo?" "No creo que podamos." En primer lugar, el bote era demasiado pequeño, y estaba lleno de flores. Millian hizo una cara hosca y bajó los hombros mientras escuchaba la respuesta de Liv. Pero luego mostró una resolución con timidez. "¡Voy a pedirle a mi padre que me compre un bote! ¡Un bote mucho más bonito que ese!" "¿Un bote?" "¡Sí! ¡La invitaré primero si compro un bote! Tiene que montarlo conmigo, ¿Sí?" ¿Sería su primera vez en ir en un bote si compraba uno? Liv sonrió torpemente, pensando que no sería inútil que Camille viniera a pedirle ayuda con el método de enseñanza. "¿No sería más divertido montarlo con tus amigos?" Preguntó insinuantemente, recordando a muchos de los amigos de Millian, pero la respuesta no fue buena. Millian, haciendo pucheros, puso el bollo delante de ella con un tenedor, confesando con voz ronca. "En realidad, tuve una pelea con ellos." "¿Una pelea?" Ella lo había adivinado, de verdad había pasado por un mal momento. Liv abrió los ojos y miró fijamente a Millian. Millian, que había estado haciendo un desastre con sus bollos, suspiró y habló. "Cerca del final de mi fiesta de cumpleaños. Bueno, Jaylene dijo que estaba recibiendo la atención del Marqués por mi dinero y se burló de mí." "Oh, dios mío..." Jaylene era la hija del prominente gremio de mercaderes Delli, que hizo su fortuna con el comercio marítimo. No se hablaba de ello, pero sabían que ese gremio había comprado el linaje de cierto pobre vizconde. En cualquier caso, el Maestro de aquel gremio compró un linaje aristocrático, hizo de su hija una joven aristocrática, y la envió a la sociedad aristocrática. Por lo que Liv sabía, también tenía una asociación comercial con la familia Vendons. "Así que le respondí que es cierto que mi familia es rica, pero que el Marqués no es una persona que se interese en alguien por dinero. Lo dije de una manera tranquila y culta, como lo aprendí de usted, profesora. Pero entonces Jaylene lloró. Los otros dijeron que estaba siendo desconsiderada por la situación de Jaylene y siendo insensible." (N/T: ¿Pero cómo así? O-O) "Ya veo." Traductor: Valiz Scan : Gremio de Hadas Si deseas mantenerte notificad@ para próximas actualizaciones de esta novela y muchas más increíbles historias, eres bienvenido al canal de discord de nuestra comunidad. Discord Gremio de Hadas: https://discord.gg/KxpTXwmPGA