Odalisca

Capítulo 45

Odalisca Capítulo 45 —¿...qué es esto? Había una cesta debajo de la cama que se suponía que estaba llena de polvo. No había nada en esa casa que ella no supiera, así que Liv no dudó en sacar la canasta. Cuando levantó la delgada tela que la cubría, pudo ver la ropa, las agujas y los hilos en el interior. Liv, que había intentado coser algunas veces cuando estaba en apuros, rápidamente se dio cuenta de lo que era. La única pregunta era por qué estaba debajo de la cama. Liv, mirando la canasta con ojos perplejos, cogió la tela. Viendo las huellas torpes de la costura, Liv miró hacia Coryda con incredulidad. —¿Has hecho tú esto? —Bueno... —¿Es un nuevo hobby? Ella debía estar tomando esto como un nuevo pasatiempo ya que se sentía aburrida de quedarse sola en casa todo el día. Liv trató de entenderlo así, pero sus ojos vieron que Coryda dudaba. Coryda apartó la mirada y miró hacia sus pies, sus mejillas sonrojadas. Liv no pudo evitar notar su reacción. —¿Quién te enseñó esto? Liv nunca le había dado a Coryda una aguja antes. No solo una aguja, sino también un cuchillo de cocina. Ella le enseñó a no tocar herramientas peligrosas a menos que sean absolutamente necesarias. Esto se debía a que, en el pasado, cuando Corrida resultaba herida, sufría mucho porque el sangrado no se detenía fácilmente. La propia Coryda sabía que cuando se hiciera daño, sangraría mucho y más que los demás. Por eso tenía que ser cuidadosa. No, fue Liv quien pensó que Coryda había sido cuidadosa. Hasta que encontró la canasta. —No es nada difícil, así que lo hice. —Coryda. ¿Quién te trajo esto? No había manera de que Coryda, que no salía, pudiera haber conseguido de repente ese kit de costura. Liv se preguntó si fue Pommel quien le dijo algo inútil a Coryda mencionando el alquiler. Liv, apretando los dientes, bajó la canasta y saltó. —Fue el señor Pommel, ¿No? ¿Te dijo que hicieras algo así para pagar el alquiler? Coryda le dijo apresuradamente a Liv cuando vio que estaba lista para visitarlo y discutir. —¡No! ¡Es sólo que Rita...! –¿Rita? —Yo... lo aprendí de Rita. Coser es algo que puedo hacer fácilmente en casa... Rita, la vecina de al lado, era muy cariñosa con Liv y Coryda. Tenía la edad de Liv y era muy hábil con sus manos, tanto que podía alimentar a su familia con sus bordados. Mientras trabajaba en casa, a veces cuidaba de Coryda, por lo que Liv estaba agradecida con ella. Pero si Liv hubiera sabido que le enseñaría eso, se lo habría advertido primero. Al ver la expresión de Liv, Coryda continuó con una mirada llorosa. —¡L-Le pedí que me enseñara! ¡Tengo edad para trabajar! Coryda tenía quince años, y por supuesto, era la edad para saltar ante la vida dependiendo de las circunstancias familiares. Sin embargo, eso era solo para una chica sana de quince años. —¿Tú? No digas tonterías, Coryda. ¿Quién te dijo que trabajaras? Te lo dije claramente. Trabajo horas extras, así que ya me pagan lo suficiente. —Pero no puedes cenar y trabajas hasta tarde, así que... En ese momento, Liv recordó la circunstancia específica de "trabajo extra" donde ni siquiera podía cenar. El trabajo secreto de estar desnuda, sentada como un aperitivo para la bebida de un hombre. Coryda parecía pensar que Liv soportaba su estómago hambriento mientras sufría con libros y documentos hasta tarde. Ni siquiera pensaría en Liv ganando dinero quitándose la ropa delante de un hombre. Debe ser por eso que ella estaba tratando de ganar un poco de dinero para ayudar a su familia. El rostro de Liv se sonrojo por la pena y la vergüenza. El disgusto por el trabajo extra del que no podía estar orgullosa fue dirigido inadvertidamente hacia Coryda. —Si te desmayas por trabajar, ¿Quién cuidará de ti? —¡No soy una tonta! ¡Soy capaz de tomar...! —Estás sola en casa, pero si tocas algo como esto y te lastimas, ¿Cómo vas a manejarlo si tu sangrado apenas y puede detenerse? —Estoy tratando de dar un poco de ayuda. —¡Estás ayudando al no lastimarte o enfermarte! Al final de la diatriba de Liv, el silencio se instaló sobre la casa. Liv, que respiraba con dificultad mientras miraba el rostro pálido de Coryda, apretó los dientes. El sentido de la vergüenza inmediatamente la hizo sentir rígida. —Lo siento. Fui demasiado dura. Liv, tocándose la frente, se disculpó con voz débil. Coryda, que estaba mirando fijamente a Liv, finalmente entró en razón y agitó la cabeza rápidamente. —No, es natural que estés preocupada. Traducción: Blue Moon Te agradecemos la lectura de este capítulo y te invitamos a unirte a nuestro servidor en la app Discord para que estés pendiente de otras novelas, así como también de nuestro canal en YouTube con las Novelas Narradas. Discord Blue Moon --> https://discord.gg/5RQaHMuefs Canal YouTube Blue Moon --> https://www.youtube.com/@blue-moon-novelas ¿Quieres que traduzcamos una novela de tu predilección? Contamos con la modalidad de patrocinio para traducir tu novela de forma privada.