Odalisca

Capítulo 51

Odalisca Capítulo 51 Se esforzó con el broche del collar, ya que tuvo que ponérselo sin espejo, el Marqués solo la miró en silencio y no la ayudó. Le tomó una eternidad ponerse el collar, el rubí se apoyó fuertemente en su clavícula. Solo después de ponérselo se dio cuenta de que la cuerda era un poco más larga que un collar típico. Sintió un ligero escalofrío cuando el frío de la joya tocó su piel desnuda. —Pensé que le quedaría bien. El Marqués murmuró en voz baja mientras miraba el rubí que colgaba de su piel blanca. —El vino lo hizo, después de todo. Liv, que miraba el collar con torpeza, se estremeció un poco. El Marqués debió haber visto a Liv en ese estado, pero no le importó en lo absoluto. En todo caso, parecía un poco contento. “¿Quizás tengo que sentarme para que pueda ver bien el collar?” Liv, que estaba de pie incómodamente, se sentó en la cama. Estaba frente al Marqués. Los ojos del Marqués se entrecerrando ligeramente. El Marqués se relajó lentamente y sostuvo su cigarro como si fuera una mentira que estuviera disgustado con Liv, que se había perdido en sus pensamientos. El humo se esparció a su alrededor. Era sólo otro día ordinario, excepto por el olor del cigarro, que era más fuerte de lo habitual, por lo que la atención de Liv se centró rápidamente en la joya. Ella nunca había usado tal accesorio en su vida. En sus días de escuela, nunca usó joyas, e incluso después de la graduación, nunca asistió a un evento que lo requiriera. Incluso si tuviera alguna, probablemente las habría vendido todas para mantener a su familia. Tenía mal ojo para las joyas. Sin embargo, había aprendido que las joyas eran de un color claro y nítido, y que cuanto más grande era, el precio también era más elevado. Tal vez el pedacito de rubí en su cuello era más costoso que ella. Su cuello se puso rígido mientras lo pensaba. Liv miró hacia su pecho. —Lleveselo. El Marqués de repente abrió la boca. Liv tardó un poco en entender lo que decía. —¿...perdón? —A veces una propina hace que el trabajo valga la pena. —No se preocupe, mi señor. Las palabras de rechazo salieron inmediatamente. El Marqués inclinó su cabeza bruscamente ante su negativa sin pensarlo mucho. —No puedo darle algo que ha sido usado a otra persona, así que puede venderlo si no le gusta. “¿Llevármelo y venderlo?” Liv soltó una sonrisa irónica sin darse cuenta. Ya fuera una joyería o una casa de empeños, si la llevaba allí, el dueño llamaría a la policía inmediatamente. Esa joya y Liv estaban demasiado lejos de combinar, como para que ella pudiera explicar que la había recibido como un regalo, incluso si eso fuera la verdad. Sería afortunada si no era acusada por ser una ladrona. —No, está bien, mi Señor. —¿No fue usted quien dijo que le faltaba dinero? El Marqués parecía no entender la negativa de Liv. Dado que el motivo por el que llegó a esa situación era el dinero, era justo para él hacer tal pregunta. Por supuesto, Liv no quería rechazar la propina dada. Si fuera dinero, podría haberlo tomado. Pero era un caso diferente con las joyas. —Es suficiente por ahora. Si mi vida de repente cambia demasiado... se verá extraño. La joya era hermosa, pero eso era todo. Era un artículo valioso sin uso práctico, por lo que se sentía incómoda usándolo, como si le perteneciera a otra persona. Sería mucho mejor conseguir dinero adicional, aunque no fuera mucho. El Marqués habló consigo mismo, mirando tranquilamente a Liv, que parecía no tener remordimientos. —Así que se vería de esa forma. Las esquinas de la boca cerrada de Liv se movieron ligeramente. Se preguntaba cómo llegó el Marqués a ese punto tan rápidamente. —¿La han asaltado? Ese era un tema que Liv no quería discutir. El Marqués chasqueó la lengua al ver a Liv, que estaba en silencio porque no quería mencionarlo. Solo hizo eso, pero fue suficiente para presionar a Liv. Liv, echando un vistazo al rostro del Marqués, a regañadientes separó sus labios. —No me han asaltado. Es solo que... hubo un pequeño malentendido porque el carruaje que me asigna es lujoso. “¿No sería mejor pedirle que cambiara el carruaje por algo más común mientras seguimos con esto?” Liv, que bajó la mirada, guió el asunto en una dirección positiva. El Marqués tampoco tenía que pagar un costoso carruaje; un carruaje moderadamente barato le habría ahorrado gastos innecesarios. Aunque no parecía que el que le diera un collar sólo porque se viera bien en ella, fuera a considerar el costo del carruaje. Quizás, si su misericordia caprichosa le era concedida ese día, los problemas que habían abrumado a Liv a lo largo podrían reducirse. Ante ese pensamiento, un rayo de esperanza apareció en los ojos de Liv. —Oh. El Marqués dio una baja exclamación ante las palabras de Liv. Permaneció en silencio durante un rato, presionando su sien intentando recordar algo, y pronto abrió la boca. —¿Tu residencia es un barrio pobre? No era un barrio pobre. Por supuesto... tampoco era un barrio decente. Traducción: Blue Moon Te agradecemos la lectura de este capítulo y te invitamos a unirte a nuestro servidor en la app Discord para que estés pendiente de otras novelas, así como también de nuestro canal en YouTube con las Novelas Narradas. Discord Blue Moon --> https://discord.gg/5RQaHMuefs Canal YouTube Blue Moon --> https://www.youtube.com/@blue-moon-novelas ¿Quieres que traduzcamos una novela de tu predilección? Contamos con la modalidad de patrocinio para traducir tu novela de forma privada.