
Odalisca
Capítulo 73
Odalisca Capítulo 73 Adolf levantó una ceja ante la severa respuesta de Liv. Coloco los labios en línea recta, se perdió por un momento, y luego asintió de acuerdo. —Oh, ya veo. Ese es un buen amor fraternal. Es algo bueno que su hermana tenga una buena hermana mayor. Adolf no preguntó más al respecto. • ?????? ? ?????? • La conversación con Adolf se quedó en la mente de Liv como una espina. No sólo su consejo de pedir ayuda al Marqués sobre la enfermedad de Coryda, sino también sobre lo demás. La independencia de Coryda... Liv, que había estado cuidando de Coryda desde que tenía ocho años, no podía imaginarla como adulta e independiente. No, ella podía imaginar que Coryda se había hecho adulta, pero realmente no podía imaginar a Coryda soltando sus alas y viviendo sola. No se sabía si ella no podía imaginarlo o no quería imaginarlo. Liv sacudió su cabeza palpitante. Si Coryda se recuperaba, seguramente intentaría mantenerse por sí misma, ya que esa era su personalidad. Coryda ya había mostrado signos de voluntad propia, como conseguir un kit de costura de Rita y ayudar a Adolf a reparar la valla. Ahora se contenía debido a su enfermedad, pero si recuperaba su salud... Liv, obviamente, quería que Coryda estuviera saludable. ¿Por qué no? Era sólo que, si Coryda se iba y se quedaba sola, sería muy impactante para ella. Así que eso era algo de lo que tenía miedo. Por mucho que Coryda confiara en ella, ella también confiaba en Coryda. —¿Está ahí? Liv, que había estado sentada y distraída, levantó la vista de inmediato. Alguien estaba llamando al otro lado de la puerta. No podía pensar en nadie que fuera a su casa. Liv, de pie con una cara de interrogación, de repente recordó a Camille y endureció su expresión. Él quería saber su dirección. Se preguntó si habrá pagado por información en algún lugar y la persiguió hasta ahí. Él fue extrañamente persistente en sus indagaciones sobre su paradero, así que Liv no pudo evitar sospechar. Se acercó con cuidado a la puerta principal y contestó mientras sostenía la perilla con fuerza. —¿Quién está ahí? —Soy el cochero. Estoy aquí para recogerla. ¿El cochero? Liv parpadeó y abrió la puerta con cuidado. La persona que estaba en la puerta era el cochero del carruaje, a quien Liv debía por cada viaje al estudio del Marqués. Pero ella ya había estado en el estudio. —No escuché que hubiera una sesión de trabajo hoy. —El Maestro me ordenó que la recogiera. ¿Está ocupada? La expresión de Liv se volvió desconcertada. Detrás del cochero estaba el carruaje negro que siempre cogía. Parecía que estaba diciendo la verdad, que el Marqués le ordenó que la recogiera. Hace unos días vió al Marqués. No podía adivinar la razón de aquello. —También agregó que no la lleve si está ocupada. El cochero parecía que estaba listo para dar la vuelta si Liv se negaba. Reflexionando un rato, Liv tragó saliva y miró detrás de ella. Coryda estaba en su habitación tomando una pequeña siesta. No tenía idea de lo que estaba pasando, pero pensó que estaría bien dejar una nota e irse por un tiempo. Era el Marqués, no alguien más. Ella ni siquiera podía pensar en rechazar su citación. —Voy a salir pronto. Por favor, espere un minuto. • ?????? ? ?????? • Al salir del carruaje como de costumbre, Liv pronto se dio cuenta de que estaba en un lugar desconocido. El lugar no era la mansión de las afueras donde ella siempre visitaba para el trabajo de pintura. La mansión delante de ella también desprendía un ambiente remoto, pero seguro que era diferente. Para empezar, era el aspecto de la casa, y el paisaje que la rodeaba. “¿Y si el que me llamó no fuera el Marqués?” Liv, que tardíamente pensó en esa posibilidad, miró al cochero con una mirada inquieta. El cochero estaba tranquilizando al caballo sin mucho cuidado. “¿Se supone que debo entrar a esa mansión? Pero no sé qué y quién está ahí.” Justo cuando la ansiedad de Liv estaba a punto de salirse de control, alguien se acercó a ella desde la entrada de la mansión. —¿Es usted la señorita Rhodes? Era un anciano con el cabello gris y una mirada benigna en su rostro. Él, vestido decentemente, inclinó la cabeza hacia Liv. —Bienvenida a Verworth Manor. Me llamo Philip Philmond, el mayordomo. Puede llamarme Philip. La voz suave de Philip, unida a su conducta impecable, infundieron un profundo grado de confianza en la otra parte. Sin embargo, Liv no pudo bajar la guardia y lo recibió con una mirada de cautela en su rostro. —Encantada de conocerlo, Sr. Philmond. Traducción: Blue Moon Te agradecemos la lectura de este capítulo y te invitamos a unirte a nuestro servidor en la app Discord para que estés pendiente de otras novelas, así como también de nuestro canal en YouTube con las Novelas Narradas. Discord Blue Moon --> https://discord.gg/5RQaHMuefs Canal YouTube Blue Moon --> https://www.youtube.com/@blue-moon-novelas ¿Quieres que traduzcamos una novela de tu predilección? Contamos con la modalidad de patrocinio para traducir tu novela de forma privada.