Pensé Que Mi Conejito Era La Protagonista Femenina

Capítulo 1

[Traductor: P?????] Capítulo 01 "Bryce, mira allá." Una tarde de invierno, con una gruesa capa de nieve blanca. Mientras caminaba por el sendero con mi hermano menor, vi un conejo. "Es un conejo, hermana." "Sí, es un conejo." Un conejo negro yacía entre los arbustos, temblando violentamente. Gotas rojas de sangre estaban esparcidas sobre la nieve blanca, señal de que estaba gravemente herido. De inmediato tomé a mi hermano del cuello cuando intentó seguir caminando sin pensarlo dos veces, aunque se notaba brevemente preocupado. "¡Bryce! ¿Qué estás haciendo? ¡Tenemos que llevarnos a ese conejo!" Bryce me miró con ojos que decían: '¿Y eso qué importa?' "¡Míralo! ¡El pobre conejo está temblando! ¿Vas a dejarlo ahí tirado? ¿Eso fue lo que te enseñé?!" Señalé nuevamente al conejo, apurándolo para que lo recogiera de inmediato... "¿Pero por qué me dices a mí que lo haga? Llévalo tú, hermana." Mi hermano de catorce años —Bryce Artiel, el protagonista masculino de esta novela en la que he reencarnado— ignoró completamente mi súplica. Se zafó de mi agarre con un encogimiento de hombros y se alejó caminando con paso rápido, dejándome atrás. ¡Oye! ¡Ese no es un conejo cualquiera! ¡Ese conejo es la protagonista femenina! En camino hacia la Orden de los Caballeros. El conejo en mis brazos dejó escapar un gemido débil. Su cuerpo y orejas colgaban sin fuerzas. "¿Estás bien, pequeñita?" Miré con compasión al adorable pero pesado conejo. Bryce, ¿cómo pudiste dejar atrás a un conejo tan lindo…? Honestamente, mi hermano no tiene ni una pizca de sensibilidad. Al menos, por fin la encontré. La dueña de una extraordinaria habilidad curativa, capaz de salvar incluso a los que están al borde de la muerte. La única que puede curar la rara enfermedad que padezco. La protagonista femenina de La Pequeña Conejita Quiere Ser Amada, ¡Lily Selberdin! "Vicecapitana, ¿qué es eso?" "Es un conejo." Dentro del cuartel general de los Caballeros Imperiales de Erne, específicamente en la División del León Dorado. En el momento en que entré en la oficina, la atención de los caballeros se centró en mí. Era natural, ya que cargaba a una extraña criaturita negra entre los brazos. "¿Es una bestia mágica, vicecapitana?" "Es solo un conejo." "¿¡Un conejo!?" Los caballeros se alborotaron ante la repentina aparición del conejo. Con el conejo en un brazo, crucé la oficina. A lo lejos, vi a Dezers, un caballero veterano, corriendo hacia mí con una expresión demasiado entusiasta. En cuanto llegó, extendió las manos para acariciar al conejo. "¿Vamos a quedarnos con esta adorable criatura en la división? ¡Déjame sostenerlo, por favor!" "¡No!" Apreté al conejo contra mi pecho y rápidamente me giré, alejando a Dezers con un movimiento de mano. "¡Aléjate!" "¿Por qué no, vicecapitana?" "Es mi conejo." Aunque no lo parezca, este conejo es la protagonista femenina. ¡No permitiré que lo sostenga cualquier hombre al azar! Pero, en fin… "¿El sanador está en la enfermería?" "No, debería estar en los establos." Me dirigí al lugar donde se encontraba el sanador, con el conejo aún temblando entre mis brazos. Si puede tratar caballos, también puede tratar a un conejo, ¿cierto? "Oh cielos, la herida es bastante profunda." "¿Es difícil de tratar?" "No, claro que no. Si no pudiera encargarme de esto, no estaría trabajando como sanador de los Caballeros de Erne, ¿verdad?" Menos mal. Con cuidado, coloqué al conejo sobre un paño limpio. A medida que el sanador canalizaba energía sagrada, la herida del conejo comenzó a cerrarse poco a poco. "Este conejito parece resistente; debería recuperarse pronto. Por cierto, ¿dónde lo encontraste?" "Lo encontré por ahí." "Ya me lo imaginaba. Siempre tan compasiva." Bueno… no fue exactamente compasión lo que me llevó a recogerlo. Llevé al conejo de vuelta a la oficina, lo acosté en el sofá y hasta lo cubrí con una manta. "¿Qué debería darle cuando despierte?" Acaricié suavemente al conejo, que aún temblaba levemente. Seguro tiene hambre. ¿Debería darle algo de comer primero...? Dejémosle eso a Bryce por ahora. Pero este conejo es más grande de lo que imaginaba. Cuando leí la novela, pensé que sería más pequeño. Sin embargo, tiene la marca mágica en la punta de la oreja. Entre su pelaje negro, la punta rosada de la oreja llevaba una marca roja en forma de diamante. Eso confirmaba que este conejo era, sin duda, la protagonista femenina. "Cuídate, pequeñita." "Ja, ja. Lady Lize, ¿piensa criar a este conejo?" Sonreí y asentí. El conejo que salvaría mi vida me parecía más valioso que cualquier otra cosa. ¡Pequeñita, llevémonos bien con mi hermano pronto! La novela en la que he reencarnado, La Pequeña Conejita Quiere Ser Amada. Como sugiere el título, la historia gira en torno a una pequeña y adorable conejita, que en realidad es la protagonista femenina. El protagonista masculino la recoge, la cuida y eventualmente se enamora de ella. El protagonista masculino de la novela es Bryce Artiel. 'Es mi hermano menor.' Un joven de hermoso cabello rojo y ojos verdes, destinado a convertirse en el caballero más grande del Imperio. Y aunque no es del tipo al que una quisiera abrazar todo el tiempo literalmente, sigue siendo mi encantador y adorable hermanito. En la historia original, mi hermano atravesó toda clase de desgracias durante su infancia. Después de que nuestros padres murieran en un accidente de carruaje, nuestro tío heredó el condado según la ley imperial. Nuestro tío, temeroso de que el talento excepcional de Bryce amenazara su título, buscó cortar de raíz su potencial. 'No solo atentó contra la vida de Bryce, sino que también sobornó a quienes lo rodeaban para traicionarlo.' A través de esas dificultades, un Bryce endurecido y sombrío terminó recogiendo a una adorable conejita. Esa conejita era la protagonista femenina, y la historia se desarrollaba mientras el amor florecía entre ellos. ¿Y yo? Yo era la hermana de Bryce, Lize Artiel. 'En la historia original, llevé una vida frágil y morí antes de los 23 años, hundiendo a Bryce aún más en la oscuridad.' En un inicio, viví tan débilmente como en la novela. Hasta que un día, cuando tenía 13 años, me di cuenta de que este mundo era el escenario de la novela que había leído en mi vida anterior. Lamentablemente, ese también fue el día en que nuestra familia sufrió un accidente de carruaje, y ni siquiera con mis recuerdos recuperados pude salvar a nuestros padres. Pero podía elegir tomar un camino diferente para mi vida. 'Me niego a vivir como en la historia original.' En lugar de un futuro en el que seguiría siendo débil, temblando ante el abuso de la familia de mi tío y disculpándome con Bryce por no poder ayudarlo, decidí obtener la fuerza suficiente para protegernos a ambos físicamente. Elegí un camino completamente opuesto a la vida frágil que me esperaba. ¡Viviría una vida larga y saludable… sin importar qué! Por eso tomé una espada. Después de sangre, sudor y lágrimas, ascendí hasta el puesto de líder de división en la Primera Orden de Caballeros del Imperio, Erne. Pero entonces, surgió un problema... "...Ugh." No importaba cuánto me fortaleciera o lo saludable que estuviera, había una misteriosa enfermedad de la que no podía escapar. '¡Siento como si todo mi cuerpo fuera aplastado…!' Siempre que me exponía a la luz de la luna llena, experimentaba un dolor insoportable, como si mi cuerpo entero fuera cortado por cuchillas. '¿Esta es la enfermedad que me mató en la historia original? ¿Voy a morir esta vez también?' El dolor era tan intenso que esos pensamientos cruzaban mi mente con frecuencia. Aunque soportaba con analgésicos, la agonía solo empeoraba con el tiempo. 'Podría morir joven de verdad, justo como en la historia original.' En las noches en que el dolor era insoportable y casi me desmayaba, esos temores se intensificaban. A medida que se acercaba mi fatídico cumpleaños número 23—la edad en la que debía morir según la historia original—, los pensamientos se volvían cada vez más persistentes. '¿Qué debería hacer…?' Fue en un momento así de desesperación que la encontré: el conejo, es decir, la protagonista femenina de la historia original, Lily Selberdin. 'Si los poderes curativos de Lily funcionan, ella puede salvarme.' Su habilidad, casi como una trampa del destino, el Poder de Curación Absoluta, parecía exclusiva de la protagonista femenina. Este poder, capaz de curar cualquier enfermedad, solo se manifestaría cuando encontrara a su verdadero amor. En la historia original, ¡Lily usó esta habilidad para salvar a los camaradas moribundos de Bryce! '¡Si Lily se enamora de Bryce y su habilidad despierta, sin duda podrá salvarme también!' No es que no hubiera intentado encontrar a Lily antes. Pero en la historia original, Lily vivió en el pueblo natal de su madre biológica hasta que cumplió los 14. No importaba cuánto me rompiera la cabeza, no lograba recordar dónde quedaba ese lugar. De todas formas, desde el momento en que encontré a este conejo, planeé que Lily y Bryce se enamoraran, asegurando así la felicidad de mi hermano y mi supervivencia. 'Ese era el plan, al menos.' Pero por alguna razón, mi hermano se negó a llevarse a la protagonista femenina con él... Así que no tuve más remedio que traerla yo misma. "¡Bryce!" En la finca Artiel. En el pasillo del anexo desvencijado. Le hice señas con energía a Bryce, que se acercaba arrastrando los pies hacia mi puerta. Solo aceleró el paso después de que lo llamé por segunda vez. Últimamente, mi hermanito, que aún no llegaba a la adolescencia, había empezado a ignorar más seguido a su hermana. Solía ser un niño tan dulce y adorable que me seguía a todos lados... Es suficiente para hacer llorar a su hermana. No, lo entiendo... está preparándose para ser independiente, como el protagonista masculino de la historia original... "Bryce, vivamos juntos para siempre." "¿Qué estás diciendo, hermana?" Aunque no lo decía en serio, las palabras se me escaparon, y Bryce frunció el ceño mientras las desechaba con desdén. "¿Qué pasa, hermana? ¿Me llamaste solo para decirme eso?" "No." Le tendí una canasta con un pequeño moisés hacia Bryce. Desconfiado, retiró la cubierta. "¡Ah! ¿Qué es esto, hermana?" "¡Es un conejo!" "¿¡Crees que no lo sé!?" Bryce retrocedió ante la vista del conejo, que dormía plácidamente. Sobresaltada por su reacción, sujeté rápidamente la canasta antes de que volcara. "¡Bryce, ten cuidado! ¿¡Y si lastimas al conejo!?" "No, pero ¿por qué tienes un conejo?" "¡Tú lo vas a criar!" La expresión de Bryce gritaba incredulidad. "¿¡Es el conejo de antes!? ¿¡Por qué lo trajiste aquí!?" ¡Porque es la protagonista femenina! ¡Y tu futura esposa! Pero, claro, no podía decir eso. "Este conejo es especial." "¿Qué tiene de especial?" ¿No lo ves? "Es lindo." "¿¿Esto?? ¿Este conejo musculoso es lindo?" Ahora que lo mencionaba, el conejo sí parecía algo musculoso. También era inusualmente grande. Su pelaje negro brillante cubría unos músculos visiblemente desarrollados. En lugar de ser suave y adorable, tenía más bien un aire robusto y fuerte... Días de actualización: Martes, Miércoles y Jueves *** Puedes apoyarnos aquí ~ [http://www.paypal.com/paypalme/MangoNovelas ] Facebook ~ [https://www.facebook.com/MangoNovelas ] ***