
Por La Muerte Que Me Diste
Capítulo 10
Por la muerte que me diste Capítulo 9 Pasaron tres días. Eslin estuvo fuera de la sala de tratamiento después de tres días y tan pronto como pudo moverse, volvió al trabajo. "Eslin, ¿te sientes mejor? Tu rostro se ve muy dañado. ¿No deberías haber descansado más?" "No, estoy bien, huh". La doncella principal no pudo ocultar su preocupación por su tez visiblemente pálida. Eslin sonrió, estaba agradecida por la doncella que vino a visitarla a pesar de estar ocupada. "No te encontraste con él, ¿verdad?" Era una expresión que me hartó de solo pensar en ella. "Sí. Ni siquiera me acerqué al jardín". "Por el momento, ordené a otro sirviente que fuera al almacén de alimentos, así que debes quedarte en la cocina". "Gracias, doncella". Eslin saludó cortésmente. Si no entraba y salía del almacén de alimentos, ni siquiera cruzaría el jardín donde estaba Jason. "Eslin, la comida está lista. Uh, doncella principal". La criada asomó la cabeza por la puerta de la cocina y abrió los ojos sorprendida de ver a la doncella principal, que sonrió suavemente. "Supongo que estás ocupada. Ve a trabajar". "Sí". Eslin asintió levemente y siguió a la criada a la cocina. Todo tipo de comida ya estaba preparada en el carrito. "¿No te interrumpí?" "Sí. No te preocupes". La criada finalmente alivió su tensión y sonrió. Parecía que estaba ansiosa por ver si había molestado a la doncella principal quien se le asemejaba a un ángel. Eslin empujó el carrito. La herida en su pantorrilla aún no había sanado, pero no tenía dificultad para caminar lentamente. Otras sirvientas siguieron a Eslin, empujando del mismo modo el carrito. Al llegar frente al comedor del Duque, el ama de llaves miró el rostro de Eslin. "Duque, ha llegado la comida". Dijo el ama de llaves. Entonces, Eslin colocó lentamente la comida en la mesa ancha. El Duque, como siempre, seguía con su cabeza hundida en una montaña de documentos. "..." El Duque levantó la vista al oír el aperitivo que se servía, Eslin trató de evitar el contacto visual tanto como pudo y volvió a llenar su vaso. Terminó de servir a una velocidad que no fue ni lenta ni rápida, y se retiró hacia un costado del comedor. "Es un desastre". Un sonido muy bajo resonó en la habitación y el ama de llaves se sorprendió por las repentinas palabras. "¿Sí?" "El estado del jardín, quiero decir". El Duque miró hacia la ventana. "Parece que el jardinero está distraído". "..." "¿Me equivoco?" En un instante, el aire del comedor se volvió tenso. Cuando el Duque cambió de postura, la espada en su cintura hizo un sonido pesado. Un sudor frío corría por la nuca del ama de llaves. Involuntariamente, su mirada se posó en la sirvienta que estaba de pie con un rostro tranquilo. "Lo corregiré de inmediato". Respondió a tiempo, pero el Duque no volvió a decir nada. *** "Parece que el Señor no está de buen humor hoy". Murmuró una de las criadas mientras lavaba los platos. "Pero ya que dijo eso, ¿Jason será despedido?" "No lo sé, aunque espero que Hugo y Hazelton no sean destituidos". Otra criada le siguió, susurrando. Hugo y Hazelton eran los chicos que trabajaban en el jardín con Jason, Eslin también había hablado con ellos en algunas ocasiones. Eran jóvenes e inocentes aprendices de jardineros. "Eslin, será un alivio para ti, sin embargo". Cuando la llamaron, miró hacia un lado. "Porque Jason podría ser despedido". "Sí. Es cierto, bueno". Eslin sonrió vagamente. Fue entonces cuando se arremangó y estuvo a punto de sumergir las manos en el agua del lavavajillas. Una sirvienta de cabello castaño claro entró corriendo a la cocina. "¡Chicos!" Era Lena, quien se había despeinado y respiraba con dificultad. ¿Por qué estaba así? Murmuraba la gente en la cocina. "¿Qué pasa, Lena?" "La mansión, todos los sirvientes de la mansión, se reúnen en el primer piso del anexo". Lena estaba sin aliento, pero no podía calmarse fácilmente. Eslin preguntó mientras se limpiaba las manos en el delantal. "¿Por qué? ¿Qué está sucediendo?" "El diamante del Sur". El tema que planteó fue muy inesperado. Todo el ruido en la cocina cesó. Docenas de pares de ojos la miraron. "¡Dicen que el diamante del sur que trajo el Señor de la familia ha desaparecido!" "..." "¡Algún idiota robó el diamante del Duque!" Solo hubo silencio en la habitación, no obstante, fue por un breve momento, y después de que la gente se dio la vuelta. *** El vestíbulo ya era todo un alboroto. La dependencia norte era donde se alojaban los sirvientes. Dado que había cientos de empleados en la residencia del Duque, el vestíbulo del primer piso del anexo también contaba con un espacio muy amplio. 'Es un completo caos'. Eslin pensó mientras caminaba. Los sirvientes que llenaban el vestíbulo susurraban entre ellos, y como se trataba de tal asunto, todos mantuvieron la voz baja. "¿...?" De repente, sentí una mirada punzante, giré a mi derecha y mis ojos se encontraron con los de Jason Ballon. De forma inesperada, sus hombros se levantaron de un salto y, por reflejo, bajó la mirada hacia la pantorrilla de Eslin. 'He de suponer que está preocupado'. Eslin se rió por dentro ante su mirada. "Eslin, vamos". Sepia frunció el ceño cuando vio a Jason, acercó a Eslin a la pared y la ocultó de la mirada de Jason. "Todos, tranquilícense". Adele, la doncella principal, dijo con voz solemne, y los ruidos de parloteo se detuvieron en un instante. Poco después apareció el ama de llaves, una mujer de mediana edad con gafas, quien cruzó al personal para subir las escaleras. Las criadas, naturalmente, se reunieron en el lado derecho de la escalera central y los sirvientes en el lado izquierdo. "Seguramente muchos de ustedes ya lo han oído, pero hoy ocurrió un incidente muy desagradable en la mansión". El ama de llaves abrió su boca con pesar mientras miraba todo el interior. "El diamante del sur que trajo el cabeza de familia ha desaparecido". Ante esas palabras, estalló el cotilleo entre los sirvientes. Tap, tap. El ama de llaves golpeó ligeramente con el pie. Tap, tap. "Por supuesto, no somos diferentes de una familia. Es por ello que me rehusó a dudar de alguno de ustedes". Añadió después de unos pocos intervalos. "Pero dado que nadie ha visitado la residencia del Duque recientemente, solo podemos suponer que el culpable está entre nosotros". Había una expresión de gran lástima en su rostro. "Si confiesas ahora, se te dará un castigo simple y serás perdonado". Toda la sala estaba tan callada como si se tratase de un funeral. Eslin puso los ojos en blanco en silencio y miró el rostro de Jason Ballon entre la multitud. Tenía una sonrisa en su rostro mientras ella se preguntaba por qué estaba tan feliz. "...¿Nadie? ¿De verdad? En ese caso, tendremos que inspeccionar todas sus habitaciones y equipaje respectivamente". El ama de llaves murmuró con un largo suspiro como si estuviera cansada. ¿Inspección de habitaciones? ¿Chequeo de equipajes? Algunos empleados se quejaron. Justo en ese momento, una mano se alzó entre los sirvientes. "Sí, Jason Ballon". El ama de llaves miró a Jason a través de sus gafas. "Ama de llaves, conozco al culpable". Jason dio un paso adelante y no se olvidó de lanzar una mirada maliciosa a Eslin. 'Jason Ballon, realmente...' Ella suspiró para sus adentros. "¿Es así? ¿En serio?" "Sí. Lo vi todo". Jason se volvió lentamente y levantó el brazo. La punta de su dedo índice corto señaló a una persona. "Eslin Rosebell, ella lo robó". ¿Q-Qué? Una conmoción estalló por todas partes. Eslin miró a Jason Ballon, quien sonrió con confianza. 'Ciertamente, nunca rompe mis expectativas'. Eslin mantuvo su expresión, fue porque todos los ojos se centraron en ella en un instante. La mayoría de los presentes no pudo ocultar su sorpresa. El ama de llaves se giró hacia Eslin y preguntó. "Eslin, ¿es eso cierto?" "Por supuesto que no. Puede inspeccionar mi dormitorio y mis pertenencias si lo desea". Una voz clara y serena salió. Su apariencia digna hizo que las personas a su alrededor dejaran de susurrar por un momento. Aunque por alguna razón, Jason no dejó de sonreír. "Así es, ama de llaves. ¡Vi a Eslin entrar en su cuarto esta mañana con el diamante del sur!" "Jason Ballon, ¿has perdido la cabeza? ¡Eslin comparte habitación conmigo!" Dijo Sepia. "Sepia, ¿no estuviste en la lavandería desde temprano? Ni siquiera has estado con Eslin en todo el día, entonces, ¿cómo lo sabes?" Jason gritó. Por lo tanto, Sepia no pudo refutar nada más y mantuvo la boca cerrada. "¿Eso es verdad?" Preguntó de nuevo el ama de llaves. Eslin enderezó su postura. "Es cierto que salí de la sala de tratamiento por la mañana y pasé por mi habitación". "¡Miren eso!" "Cállate, Jason". "Pero fue para cambiarme de ropa, claro, no para esconder el diamante del sur". ¡Ja! Un ataque de risa estalló por parte de Jason. "¡El ama de llaves no es consciente de lo insidiosa que es esa chica!" Dejó escapar un resoplido. Su rostro estaba rojo como una llama. "¡Cuánto insistió en que le trajera un diamante del sur! Ni siquiera lo hubiese imaginado en su momento, solo estaba en búsqueda de diamantes…" Su voz destilaba resentimiento. Eslin sonrió brevemente. 'No eran diamantes auténticos de todos modos'. Fue hasta el punto de que cualquiera que lo escuchara, lo habría confundido con la verdad. "De cualquier forma, tengo razón. Además, ¡Eslin estuvo sola durante tres días! Debe haberse escabullido en medio de la noche, ¿quién sabe?" "¡Jason, no seas ridículo! ¡Eslin se lastimó la pierna por tu culpa!" "Oh, vaya. Al ver que se mueve así, ¿todavía es posible creer que esté gravemente herida?" "¡Jason!" Ann y Lena, que no podían soportarlo, gritaron con fuerza y el murmullo creció incluso entre los sirvientes que solo miraban. El ama de llaves alzó la mano. "¡Basta! ¡Deténganse!" El ama de llaves miró fijamente el rostro de Eslin, quien no eludió esos ojos. La mirada por encima de sus anteojos le resultaba familiar. Tanto en el dormitorio del Duque como en el comedor. El ama de llaves observaba a menudo a Eslin, debía haber varias intenciones en esa mirada, pero básicamente, lo que subyacía era una desaprobación que no se podía ocultar. Odiaba a Eslin. '¿El ama de llaves cree que lo robé? ¿Esta doncella, la amante del Duque?' Sin embargo, pronto negó con la cabeza y aclaró su mente. En ese instante, lo que pensara el ama de llaves era irrelevante. Eslin dio un paso adelante. "Ama de llaves, por favor, quiero deshacerme de aquella acusación. Más bien, inspeccione minuciosamente el cuarto y mi equipaje en la medida de lo posible". "...Si tú lo dices, eso sería lo mejor". El ama de llaves dejó escapar un profundo suspiro. Con un gesto, la doncella principal que estaba parada cerca, se acercó. "Doncella, revise por favor la alcoba de Eslin Rosebell y todas sus pertenencias". "...Sí, entiendo". La doncella con el rostro tembloroso salió del vestíbulo con varias sirvientas. La tormentosa discusión se calmó por un momento. El ama de llaves se frotó las sienes como si estuviera en problemas y una doncella velozmente colocó una silla de madera en el rellano para ella. Eslin miró fijamente a Jason, que sonrió con maldad y se acarició la barbilla. 'El diamante del Sur…' Definitivamente era algo que estaba en el dormitorio del Duque. '¿Por qué Jason era sinónimo de problemas?' Mi corazón latía con inquietud. ¿Cuánto tiempo había pasado? La puerta principal del vestíbulo, que había estado firmemente cerrada, se abrió inesperadamente. A través de la brecha, alguien apareció. Fue suficiente para que todos se sorprendieran. [ Traducido por: dareshi~ ] Según la RAE, el equivalente femenino para mayordomo es «mayordoma» aunque es preferible emplear el término «ama de llaves». «mayordoma» «ama de llaves». Anteriormente en esta novela había aparecido el personaje del mayordomo, no obstante, recientemente se reveló que era mujer, por lo tanto se corregirá dicho término cambiándolo al de 'ama de llaves' respectivamente. Una disculpa por tal confusión y gracias por leer.