Por La Muerte Que Me Diste

Capítulo 13

Por la muerte que me diste Capítulo 12 "Mi Señor, ¿cómo puede tratar al pariente de un sirviente...?" El ama de llaves intervino sigilosamente, pero el Duque levantó la mano para detenerla. "..." Eslin reflexionó por un momento. Sin embargo, el tiempo para hacerlo no duró mucho. "Entonces… me encargaré de seguir las palabras del Señor". Sin tocarse las manos, se levantó sobre su rodilla derecha. Su postura erguida era como la de una dama noble en un baile. Eslin recogió un objeto que había a su alrededor. Era un movimiento muy elegante, como agua que fluía, por lo que nadie podía entender fácilmente lo que Eslin estaba tratando de hacer. "Uh-hm. ¡Uhmp!" Solo Jason lo suponía. Ella se acercó a él y sacó una espada pesada que era difícil de sostener con una mano. ¡Clang! Una sensación espeluznante surgió de sus dedos. Los que estaban observando comprendieron la situación un paso después. ¡Clang! "¡Ugh! ¡Uh-hmp!" El tesoro de Liperius fue enterrado en el muslo derecho de Jason. La sangre espesa empapó su ropa y corrió por el suelo. "¡Q-Qué, esto…!" Los sirvientes que retenían a Jason se sobresaltaron y lo desataron. Pero Jason ni siquiera pensó en atacar a Eslin nuevamente. Los ojos manchados de sangre de Jason se torcieron de dolor y las lágrimas cayeron por su rostro. Eslin no se detuvo a mirar el rostro de Jason con detenimiento. "Aah…" Soltó un largo suspiro y las yemas de sus dedos temblaron, pero no pudo ocultarlo. Glink, glink. Eslin limpió la sangre de la espada en el dobladillo de su ropa y, después de enfundarla, se dirigió al Duque y se la entregó. Glink, glink. "...Lo que quería, ya está hecho". Eslin jadeó tras respirar y solo tomó un instante para que el temblor que comenzó en sus manos se extendiera por todo su cuerpo. De cualquier forma, su expresión era tan tranquila como un lago en calma. El Duque miró fijamente a Eslin. "Está claro". Las comisuras de sus labios se alzaron lánguidamente. *** ¡Puck! ¡Puck! Una gran copa de madera golpeó a Hugo y Hazelton en el pecho y se cayó. "¡Qué estupidez! ¿No pudieron atrapar a una chica durmiendo en la sala de tratamiento?" Jason estaba furioso mientras veía a Hugo y Hazelton quienes fallaron en el intento de secuestro de Eslin. "Hermano mayor, cálmate. En su lugar, trajimos algo más interesante". Hugo extendió lo que tenía en sus brazos. "¿Qué es esta basura? ¿De dónde demonios sacaron algo así…?" "¡Hermano! ¿No lo sabes? ¡Es un diamante del sur!" "¿Qué?" "¡Ah, por supuesto! La mayoría de las personas conocen de antemano este hecho... No es que nuestro hermano no lo supiera, ¿verdad?" Jason, que estaba a punto de negarse, se detuvo un momento. "No. Lo sé, lo sé…" Su rostro se contrajo. Parecía que nadie podría notarlo, pero Hugo fingió no haberse percatado de ello y sonrió. "¿Verdad? ¿Lo sabías? ¡Los diamantes del sur se refieren a las hojas de té de esta planta de platino!" Platino... ¿Qué? Jason cerró la boca y se abstuvo de poner los ojos en blanco. Los dos observaron cómo su expresión cambiaba en silencio. "¡¿D-De qué se trata esto?! ¿Qué estás diciendo?" Se escuchó un tono nervioso y, de repente, el rostro de Jason se transformó en un completo desastre. "Espera… ¡Eso es lo que eran realmente! Eslin estaba burlándose de mí. ¡Maldita sea! ¡Maldita sea!" En un ataque de rabia, empezó a patear cosas en el almacén. "Si eran hojas de té, ¡no tendría que haber pagado por diamantes falsos en el mercado! ¡Simplemente recogería algunas hojas del jardín!" Siguió un murmullo vigoroso. "Sin embargo…" Los pasos de Jason se detuvieron abruptamente. Fue porque tuvo un pensamiento siniestro. "Chicos, ¿de dónde sacaron esto? ¿No me digan que...?" "Así es. Lo robamos. Porque era para nuestro hermano". "¡Locos bastardos! ¡Cómo se atreven a poner sus manos sobre las cosas de Su Excelencia el Duque!" "Shh. Shh. Hermano". Hazelton intentó calmar a Jason, quien saltó y lo agarró por la nuca. "Acaso, ¿lo olvidaron? Eslin me avergonzó". "Sí, esta es tu oportunidad. ¿De qué sirve colgar a nuestra hermana en el jardín? Eventualmente, es solo para desahogarse". "P-Pero…" "Deja a la hermana Eslin como una ladrona frente a los demás y hermano, ve y revela la verdad. ¡Esta es la oportunidad de mejorar la reputación del hermano nuevamente!" "Entonces, si me atrapan…" "¿Por qué te atraparían? En caso de ser necesario, bastará con echarle la culpa a la hermana Sepia. Ella está a cargo del dormitorio del jefe de familia". Jason guardó silencio por un momento. "...Hmm". No pasó mucho tiempo antes de que una sonrisa malvada apareciera en sus labios. "Está bien. Metan esto en el equipaje de Eslin y regresen. Eslin todavía se encontrará en la sala de tratamiento y Sepia estará de guardia por la mañana, así que es perfecto". Ante aquellas palabras, Hugo y Hazelton intercambiaron miradas. "Sí, entendido. ¡Hermano!" Respondieron al mismo tiempo. Así, los dos fueron a buscar a Eslin de esa manera. "Hermana". Eslin estaba sola junto a la ventana de su habitación. Se giró y la luz del sol entró por dicha ventana, trazando el contorno de su cuerpo. Hugo y Hazelton contuvieron el aliento mientras la miraban como si estuvieran poseídos. "Como era de esperar, Jason nos pidió esconder esto en el equipaje de nuestra hermana". "Sí, buen trabajo". Dijo con una voz tranquila. Como si hubiera imaginado que eso sucedería, claro. Por consiguiente, Hazelton tembló mientras le entregaba a Eslin el diamante del sur. "¿E-Estará todo bien? La hermana Sepia también dudó por un momento cuando nos estaba entregando esto, y... nosotros también nos asustamos..." "No se preocupen. No dejaré que les hagan daño, chicos". Comentó Eslin, girando el diamante del sur. Tak. Luego, puso el diamante del sur en su equipaje. Tak. "Hermana, ¿es realmente posible echar a Jason fuera con esto?" Preguntó Hugo. Ella se giró y lo miró fijamente. Antes del amanecer, sus ojos oscuros, parecidos al cielo nocturno, parpadearon con lentitud. "Sí". Fue una afirmación decidida y sin rastro de duda. "Además, cuando Jason se vaya, ustedes dos serán jardineros oficiales". "S-Somos jardineros oficiales…" Hazelton movió las manos. Hugo fijó su mirada en algún lugar del suelo y le vinieron a la mente las penurias que había sufrido hasta ese momento. El aprendizaje fue agotador. El acoso de Jason aumentaba en intensidad día a día. Y ahora, hasta el punto de instigar un crimen… Entonces, Hugo rememoró tranquilamente la noche en que irrumpió en la sala de tratamiento de Eslin. 'Es mejor. Me ahorró la molestia de ir a buscarlos yo misma'. Habló Eslin, como si de alguna manera estuviera planeando visitarlos. '¿Hasta cuándo van a ser como los títeres de Jason?' Eso fue meramente el comienzo. Solo entonces Hugo se dio cuenta de que su ira hacia Jason había llegado a su límite y no transcurrió mucho antes de que tomara una decisión. "Como jardineros, ustedes son mucho mejores que Jason". De repente, esas palabras salieron de Eslin. Los dos aprendices permanentes la miraron con detenimiento. "Hugo, tienes un gran sentido de la belleza y eres bueno haciendo paisajismo. Por su parte, Hazelton conoce todo tipo de plantas". "Hermana." "Ustedes simplemente están encontrando el lugar al que corresponden. No se preocupen". Al decir eso, Eslin sonrió levemente. Hugo se mordió el labio. Nadie les había dicho nunca algo así. "Jason ni siquiera me trató como a un jardinero, y mucho menos a un ser humano". Soltó el labio que se mordía. Sus manos ya no temblaban. Hugo preguntó con ojos confiados. "¿Qué deberíamos hacer ahora?" Lo invadió una sensación de libertad. *** La gente en el vestíbulo fue saliendo como la marea baja. Jason, quien derramaba sangre y lágrimas a la vez, fue arrastrado por varios sirvientes. Probablemente lo expulsarán de esa manera sin siquiera empacar su equipaje. El viejo jefe de los sirvientes, quien se enteró tardíamente de lo acontecido, escuchó la historia de su sobrino y agachó la cabeza sin opinar nada. "¡Hagan su trabajo, hagan su trabajo!" Bajo la dirección del ama de llaves y la doncella principal, los sirvientes rápidamente se pusieron a trabajar. Para Eslin fue lo mismo. Antes de ello, se cambió el delantal manchado de sangre y llevó su equipaje a la habitación. Sepia, Ann y Lena la siguieron. "Eslin, ¿te encuentras bien? Me temo que ese no parece ser el caso". Preguntó Sepia, mientras caminaban por el pasillo hacia el trabajo. "Estoy bien. Simplemente me siento un tanto cansada". Eslin respondió con el rostro pálido. Sintió como si toda la energía de su cuerpo se hubiera desvanecido. Eslin reflexionó brevemente si debería pasar por la sala de tratamiento. "¡Nunca imaginé que Jason sería tan cruel!" Gritó Ann, que había estado fanfarroneando desde antes, pisoteando. "Quiero decir. Realmente debe haberse vuelto loco por intentar matarte". Lena tampoco ocultó su enfado. "Pero no esperaba que el jefe de familia viniera en persona. Ufh, se me puso la piel de gallina en aquel instante…" "Lo sé. Honestamente, creí que moriría de miedo porque el Duque se percató de mi presencia". Las dos charlaron sin parar sobre lo que había pasado hace un rato. 'Será ruidoso por un tiempo'. Eslin dejó escapar un largo suspiro y siguió adelante. "De todos modos, fue bastante agradable el desenlace, Eslin. Ese Jason Ballon finalmente ha sido expulsado. Me siento renovada por dentro". "Sí". Respondió Eslin a la ligera, sonriendo levemente. Como estaba previsto, ella se encargó del asunto de Jason. Ahora no habría mosquitos que la molestaran. Por lo tanto, se enfocó en su trabajo y esperaba a que pasara el tiempo para que todo finalmente hubiese terminado. Eslin levantó las yemas de sus dedos como si estuviera decidida. "Agh". Sintiendo un leve dolor, dejó de caminar abruptamente. "¿Qué pasa?" Sepia la miró con ojos perplejos. "Voy a ir un rato a la sala de tratamiento, parece que se están cayendo las vendas ..." "¿Quieres que te ayude?" "No, está bien. No es que no pueda caminar en realidad, uh". Diciendo eso, Eslin giró su cuerpo en la dirección opuesta. Después de saludar a las criadas, salió del pasillo. Eslin se dirigió lentamente a la sala de tratamiento. Los árboles desnudos del invierno bordeaban el camino, pero no había nadie allí. La hierba seca y las ramitas hacían un crujido con cada paso. Fue entonces… "Sabía que esto pasaría". "¡...!" Se escuchó una voz repentina. Los ojos de Eslin, que habían sido descuidados, se abrieron como platos. [ Traducido por: dareshi~ ]