
Por La Muerte Que Me Diste
Capítulo 20
Por la muerte que me diste Capítulo 19 Después de la cena, Eslin estaba ayudando a Ann y Lena a limpiar el pasillo exterior. "Eso es extraño…" Lena se acercó desde lejos, inclinando la cabeza. Al ver eso, Ann preguntó: "¿Qué pasa?" "Las hojas de té han reducido otra vez". "¿Otra vez? ¿Qué tipo de hojas de té son?" "Estoy hablando de las hojas de té de caléndula que llegaron hace unos días. La doncella principal me comentó que eran muy caras, pero hoy dijo que la cantidad parecía haber disminuido. Ni siquiera se las ha dado al Duque". Entonces Ann dejó de barrer con la escoba e hizo una expresión seria. "...Por lo tanto, ¿la mansión está realmente embrujada?" "¿Qué? ¿Embrujada?" "No, ¿por qué... dicen que hay fantasmas en el área de invitados del edificio principal estos días?" Lena añadió con el ceño fruncido. "¿El área de invitados del edificio principal?" Preguntó Eslin, que estaba barriendo silenciosamente el pasillo. "Sí... Se dice que se escuchan voces extrañas todas las noches y hay un fantasma vestido con harapos caminando por ahí". "Ahora que lo pienso, la mansión parece un tanto inusual estos días. Líquidos extraños caen aquí y allá en la mansión, e incluso hay marcas de quemaduras desconocidas en las paredes…" "Ah, ¿eso no puede ser...?" "¿Q-Qué pasa, Ann?" Ann tragó saliva con una expresión nerviosa. "...Finalmente, ¿no hemos sido maldecidos?" "¿Qué...?" "Los innumerables monstruos que murieron a manos de nuestro Señor terminaron guardando rencor…" Eslin no pudo soportarlo más y terminó riéndose suavemente. "¿Por qué te ríes? No sé si Eslin tiene miedo de los fantasmas". "En realidad, no creo que se trate de fantasmas…" Tal vez fuera el excéntrico mago de la capital. Pero Eslin no podía decir eso. "Ugh, espe... esperen un minuto. ¿Qué es eso?" En ese momento, Lena se quedó pensativa y señaló hacia algún lugar. Ann y Eslin desviaron su mirada hacia la punta de su dedo. "¿Por qué es eso...?" En un rincón oscuro del pasillo. Bajo la tenue luz de una lámpara. Una hogaza redonda de pan flotaba en el aire. "Un pan..." "¿Por qué, en el aire...?" "¡Ngh! ¡Es una maldición después de todo!" "¡Aaaah!" Tan, tan. Las dos personas, que se habían vuelto meditativas, rápidamente arrojaron la escoba que tenían en las manos y huyeron. Eslin miró fijamente las espaldas de ambas doncellas que habían desaparecido como una ráfaga de viento. "...Supongo que tendré que hacer la limpieza yo misma". Whing. Un viento seco soplaba en el silencio. Whing. Después de barrer así por un rato, no pudo contenerse más y le habló al pan que flotaba en el aire. "¿Puede salir ahora?" Entonces, como si hubiera estado esperando, la forma de la persona que sostenía el pan empezó a aparecer. Sniff. El mago de cara gruñona arrugó la nariz una vez. Sniff. "¿No podrías haber huido tú también? Realmente valdría la pena verlo". "Debería haber hecho eso". Murmuró Eslin mientras barría las hojas que cubrían el pasillo. Dielian observó a Eslin en silencio y de repente le arrebató la escoba de la mano. Estaba a punto de preguntarle qué estaba haciendo, pero él movió su dedo una vez. Entonces, las tres escobas se movieron solas y comenzaron a barrer el pasillo cuidadosamente. '¿Está alardeando de su magia de repente?' Eslin se rió por dentro. "¿Por qué estás aquí?" Preguntó Dielian. "Eso es lo que yo debería decir..." "Tenía hambre, así que salí a comer algo". Dijo secamente, agitando el pan que sostenía en su mano derecha. Las únicas personas que sabían que Dielian se hospedaba en la mansión eran Thebet, Eslin y el ama de llaves que lo recibió. Técnicamente, el ama de llaves le proporcionaba las comidas, pero Dielian parecía ocuparse de todas las demás necesidades por su cuenta. Eslin suspiró ligeramente. "Entonces, es más fácil presentarse y ser tratado como un invitado. ¿Por qué se esconde de esta manera?" "Simplemente odio que me molesten. No quiero hablar con gente estúpida que ignora la magia". Añadió con dureza. De pronto, sus ojos se posaron en su mano izquierda. Había una rana arborícola¹ en su mano. "...¿Eso que tiene en la mano es una rana?" "No". "¿Huh?" "Me encontré con este sirviente en el camino. Era tan arrogante que lo convertí en una rana". Dijo con una expresión contundente. Eslin negó con la cabeza y terminó de limpiar, sosteniendo las tres escobas encantadas en sus manos. "¿Qué, no me crees?" "No puede convertir a las personas en ranas con magia". Murmuró Eslin. "Así es". Entonces, Dielian sonrió como si acabara de escuchar algo interesante. "Como era de esperar, tiene sentido". Al mismo tiempo, apareció un círculo mágico a sus pies. Era un movimiento mágico de corta distancia. Dielian bostezó una vez más y agitó la rana. Parecía como si estuviera tratando de despedirse. "Nos vemos luego. Prepararé hojas de té de caléndula para la cena esta noche. Aunque, supongo es un poco barato". Con una pequeña brisa, el fantasma de la mansión desapareció. Después de guardar los artículos de limpieza, Eslin calmó repentinamente a Ann y Lena (aunque no parecían tranquilas en absoluto) y se dirigió a la sala donde estaba Dielian. "¿Se encuentra aquí?" "Sí". Dielian estaba mirando seriamente un libro lleno de formas extrañas y escritura rizada. "Como mencioné antes, hoy es caléndula". Todas las noches, cuando toda la rutina diaria de Eslin terminaba, tomaba un singular té con Dielian en nombre de la terapia de la memoria. "Entonces, dónde..." Dielian cerró el libro y se levantó. Fue al mismo tiempo que Eslin se sentó. Al darse cuenta de que estaba preparando té, Eslin se aproximó a él apresuradamente. "Ah. Lo haré". "Está bien. Soy increíblemente bueno elaborando el té". Respondió Dielian casualmente con una expresión irritable. Eslin frunció los labios. 'Mentira'. Fue porque aquellas palabras estaban casi listas para salir. En el pasado, Dielian solía preparar té para Eslin. Por supuesto... el sabor… 'Diel, ¿a qué sabe esto?' 'A un té delicioso, por supuesto. Pero ¿por qué la pregunta?' '¿Por qué? ¿Debido a que solo me ha dejado… un sabor amargo?' 'Ah. Eso es porque Su Alteza no añadió miel'. 'Ciertamente, ¿es poco creíble que tenga un sabor tan amargo incluso sin agregarle miel? ¡Ah, Señor Zechs! No bebas eso. ¿Es casi venenoso?' '...¿Qué hay del gusto exigente de la familia real?' '¡Puedo oír todo!' Al final, Eslin tuvo que reconstruir el té por su propia cuenta. Recordó vívidamente cómo su guardia, Zechs, no sabía qué hacer con su té. Una sonrisa apareció en los labios de Eslin mientras los recuerdos regresaban a ella. En ese instante, escuchó un violento sonido de traqueteo a su lado. Eslin, que había estado inmersa en sus recuerdos, de repente giró la cabeza. "¡Lo haré yo! Lo haré yo, mago... por favor". Dielian, que estaba jugueteando con la tetera en un tono serio, arqueó las cejas. "Bueno, si realmente eso quieres". Se encogió de hombros una vez y volvió a sentarse. Eslin preparó rápidamente dos tazas de té. Así, un aroma tan fuerte que la mareó permaneció en la punta de su nariz. 'Huele bien'. Con ese pensamiento en mente, fijó sus ojos en las hojas de té secas. Naturalmente, le vinieron a la mente las hojas de té de platino. 'Cambié el envoltorio y las guardé, pero…' El diamante del sur todavía estaba enterrado profundamente en el equipaje de Eslin. Debido a la naturaleza de las hojas de platino, no importaría si envejecieran durante mucho tiempo, pero las hojas de té debían consumirse de todos modos. Hmph. Las cejas de Eslin se estrecharon sin darse cuenta. Hmph. Dielian la miró, tal vez tomándolo como una señal. "¿Qué estás leyendo?" Su voz era contundente. Aquellos ojos hundidos estaban fijos en el borde de la mano de Eslin. "Es un boletín informativo". "Ah... es cierto". Ella se miró las manos. Lo trajo de su habitación para matar el tiempo. Dielian, que también había estado viendo ese papel, de repente frunció el ceño. "Espera un segundo. Ha pasado un tiempo desde esa fecha". Tenía una expresión desagradable en su rostro, como si acabara de ver algo inapropiado. "Porque recibo y leo los artículos caducados antes de tirarlos". Respondió Eslin con calma. Entonces, Dielian mostró una cara de desconcierto. "¿Qué estás haciendo con el Duque?" "¿Eh?" "Con solo mirarlo, está tan interesado en ti que no es capaz de entrar en razón". Dijo Dielian como si estuviera enseñando un hecho muy obvio. Eslin no respondió. Dielian soltó una carcajada ante el silencio. "¿Ni siquiera puedes pedirle que te envíe un boletín reciente?" "Soy solo una sirvienta. ¿Cómo podría hacer eso…?" "¡Ja!" Eslin levantó la cabeza ante la repentina carcajada. Un peculiar sarcasmo apareció en el rostro del irritable mago. "Simplemente tíralo. Quizás, ¿incluso podría comprarte una editorial en lugar de un boletín?" "Vaya sarcasmo…" "No estoy siendo sarcástico. Tampoco es una broma". Eslin se limitó a parpadear en silencio. Dielian tomó un sorbo de té frente a ella. "De todos modos, te sugiero que le des un buen uso". Eslin inclinó ligeramente la cabeza. "...Bueno, para ser honesta, no recuerdo nada, así que es un poco engorroso pedir algo". "En realidad, esa es una gran postura". "¿Sí?" "¿Quién sabe cuáles son las verdaderas intenciones de ese diablo? Pedir favores descuidadamente y crearse una deuda... Yo nunca haría eso. Entonces, si descubre mi debilidad, solo yo perderé. Siendo ese el caso, ¿por qué cavar mi propia tumba? ¡Ufh!" ...¿Me está pidiendo que le pida un favor o no? Era difícil seguir el ritmo de la conciencia de Dielian. "Pero se trata de gente como yo... Supongo que todos son excepciones". Masculló, apoyando la barbilla en la mesa. Sus pálidas mejillas temblaron levemente como si estuviera diciendo algo que no quería enunciar. "Entonces, ¿por qué no usar su favor de acuerdo a tu voluntad? Ese diablo probablemente se pondrá pervertidamente feliz aunque sepa que está siendo manipulado". "..." Eslin miró en silencio la superficie del té y cada vez que Dielian, apoyando la barbilla en la mesa, hablaba, aparecían suaves ondas allí. "Pero ese podría ser el problema". La expresión de Dielian se volvió muy sombría mientras pensaba en algo. "Que el loco pervertido del Duque esté enamorado…" Tembló y se lamió los labios. "Bueno... le expresaré mi más profundo pesar a la persona en cuestión". Luego, bebió el té de una vez como si fuera alcohol. *** Unos días más tarde, se produjo un pequeño cambio en el edificio residencial norte. ¡Tung! Se colocó un gran gabinete decorativo en una pared del vestíbulo. "Escuché que el cabeza de familia guarda todos los boletines de las noticias del imperio en el anexo de las doncellas". Se oyó a una de las criadas susurrar. "¿Por qué tan inesperadamente?" "¿Y bien?" Voces desconcertantes surgieron de todas partes. De cualquier forma, los sirvientes estaban ocupados llevando las decoraciones y en un segundo, una pared del vestíbulo se cubrió con todo tipo de boletines informativos. "No creo que nadie se detenga a mirar esto... Ah, no es como si estuvieran haciendo una prueba inesperadamente o algo similar, ¿verdad?" "Huh, de ninguna manera". Cada uno de los empleados desapareció mientras susurraban. No prestaron mucha atención a aquel cambio. "Oh, Dios…" Únicamente Eslin se quedó de pie ahí sin comprender. Era obvio incluso sin mirar quién le había filtrado la información a Thebet. [ Traducido por: dareshi~ ] ¹Rana arborícola: Más conocidas como ranas arbóreas, son ranas que pasan la mayor parte de su vida en los árboles.