
Por La Muerte Que Me Diste
Capítulo 7
Por la muerte que me diste Capítulo 6 '¿Qué clase de ilusión es esta otra vez?' Eslin inmediatamente trató de corregir esa tontería. Pero mantuvo la boca cerrada porque estaba mirando directamente a los ojos del Duque. Ira, traición, decepción, tristeza… Todo tipo de emociones estaban entrelazadas. Sin embargo, lo que abrumó dichas emociones y llenó su mente fue un profundo dolor. "Ven aquí". Dijo, mientras conducía a Eslin al edificio principal. Cuando recuperé el sentido, ya estaba entrando en el salón del Duque. El aire cálido derritió mis mejillas congeladas. La puerta se cerró sin piedad a mis espaldas. El Duque hizo que Eslin se sentara en el sitio más cálido de la habitación, cerca de la chimenea. Por alguna razón, Eslin, quien estaba atónita, finalmente miró al hombre frente a ella. "Mi Señor". "Dime. ¿Es correcto lo que escuché?" Preguntó el Duque. Todas las cortinas se encontraban cerradas adentro, por lo que estaba tan oscuro como la noche incluso a plena luz del día. Eslin recogió su voz con calma. "...Si se refiere al rumor que involucra a Jason Ballon, entonces no lo es". "Lo que quiere decir que la carta de recomendación es verdad". "Eso…" Era difícil hablar. El silencio no era diferente de la afirmación, así que nada salió de la boca del Duque por un tiempo. Dio un paso más cerca y una larga sombra se extendió sobre el cuerpo sentado de Eslin. Ese era el momento. "Mi Señor". Eslin se sobresaltó y se movió de posición en su asiento, dado que el Duque Liperius se arrodilló frente a ella. "No haga esto. ¿Cómo puede el Duque del Imperio…?" "Acaso, ¿olvidaste el juramento que te hice?" Puso su mano con cuidado en el regazo de Eslin. El dobladillo de la falda debajo de su gran mano estaba ligeramente arrugado. El Duque levantó la cabeza y miró a Eslin, era una mirada profunda. "Dije frente a ti que dejaría mi cargo como el Duque de Liperius". "..." A Eslin le resultó difícil seguir mirando esos ojos desesperados. Sin embargo, fue el hombre frente a ella quien bajó primero la cabeza. "Renuncia a la idea de irte". "Mi Señor…" "No puedes huir. Por lo tanto, olvídate de ello. De lo contrario, lo haré yo en su lugar…" Se quedó sin habla. La fuerza de la mano que sostenía la rodilla de Eslin se hizo un poco más fuerte. Una vena azulada sobresalía en su dorso. Eslin suspiró profundamente. "Mi señor. No tengo ningún recuerdo de usted en absoluto". El Duque alzó lentamente la cabeza y se encontró con los ojos de Eslin. Sus ojos negros rojizos se abrieron de par en par. "Es por esa razón que la persona en la memoria del jefe de familia y yo... somos completamente diferentes". "..." Eslin dijo en un tono tranquilo. La expresión del Duque vaciló sutilmente. Resultaba complicado leer lo que estaba pensando. "No importa. Tus recuerdos volverán de todos modos". Era un tono decidido que parecía no dejar lugar a dudas. El Duque guardó un breve silencio como si tuviera algo en mente. De repente, se escuchó el sonido de la madera crepitando en la chimenea. Los hombros de Eslin temblaron ante el inesperado ruido. Como para calmarla, el Duque le dio unas suaves palmaditas en la rodilla y volvió a hablar. "Llamaré a un mago de la capital". No tenía sentido alguno. "¿Un mago?" "Sí. Escuché rumores de que las personas que sufrían de amnesia se curaron después de ser tratadas por un mago". "..." Eslin frunció el ceño ante la idea de tener que reunirse con un mago. En primer lugar, no es como que realmente haya perdido sus recuerdos. Si me encuentro con un mago en este estado, ¿qué pasará? ¿Regresarán las memorias originales de este cuerpo? Si no es de esa manera… '¿Me atraparán poseyéndolo?' Tragó saliva involuntariamente. Cuando ese hombre descubra que la mujer que creía que era su amante, resulte ser en realidad la Princesa que mató con sus propias manos… ¿Qué expresión pondría el Duque? A Eslin se le puso la piel de gallina. "¿No te lo dije, Esie? No puedes dejarme, usando los recuerdos como excusa". Murmuró el Duque, hundiendo la frente en el dorso de su mano. Su voz lánguida hizo que Eslin no pudiera moverse como si hubiese estado bajo un hechizo. "Le ordené a la doncella principal que se olvidara de la carta de recomendación". "¡Mi Señor!" Eslin se estremeció, quería levantarse y preguntar, pero ni siquiera eso fue fácil debido a las grandes manos que presionaban sus rodillas. El Duque la miró a los ojos y sacudió la cabeza lentamente. Una pequeña sonrisa apareció en sus suaves labios. "Si es una carga porque no tienes recuerdos, no apareceré frente a ti". Mientras decía eso, retiró lentamente su mano del regazo de Eslin, la mano firme perdió su fuerza y cayó al suelo. "Le encargaré el trabajo del dormitorio a alguna otra persona". "..." "Hasta que tu memoria regrese. Nunca te molestaré". Sus miradas se encontraron en el aire, aquellos ojos rojos y oscilantes se veían diferentes a los de antes. 'Ah'. Eslin se dio cuenta intuitivamente. Que el Duque había retrocedido. Para hacer que Eslin se quede en la mansión del Duque, hasta que recupere la memoria, él no se le acercará más. 'Un año… No, seis meses'. Eslin estimó la fecha límite. De todos modos, era inútil irse después de un mes, en ese caso, la respuesta era esperar hasta que se reuniera la cantidad mínima de dinero y luego escabullirse de la mansión. 'Vayamos al sur y crucemos el mar en barco. Me mudaré a otro continente'. Decían que hasta un extranjero sin carta de recomendación podía conseguir trabajo allí. Incluso si los fondos iniciales son un tanto insuficientes, si trabajo, podré establecerme rápidamente. 'Será alrededor de principios de verano en seis meses'. No es una mala temporada para tomar un barco. "...No llame al mago". Se oyó una voz tenue y los anchos hombros caídos del Duque se tensaron. "Trataré de recuperar mi memoria de alguna manera". Con esa sola oración, la comisura de la boca del duque se movió, era un intento de reír en cierta forma, pero todo lo que salió de él fue una sonrisa amarga. El corazón de Eslin fue apuñalado con una expresión triste. "Hasta que mi memoria regrese, prométame algo". "Prometeré cualquier cosa". "Por favor, tráteme únicamente como a una doncella del Ducado". El rostro del Duque se endureció al instante. Sin embargo, Eslin no dejó de lado su expresión resuelta. Finalmente, sonrió y asintió levemente. "Está bien". "...Esa forma de hablar, y los apodos". "..." Esta vez, el Duque no pudo responder con facilidad. Eslin trató de ignorar su mirada y se puso de pie. El Duque echó su cuerpo hacia atrás para que ella pudiera levantarse cómodamente. "Si hace eso, continuaré asistiendo al Señor en el Ducado sin ningún percance". Era una voz monótona. Eslin juntó cortésmente las manos frente a su delantal y no evitó los ojos del hombre cuando inclinó la cabeza y la miró. "..." El Duque se incorporó lentamente. En un instante, la línea de visión se invirtió. Ella se inclinó ligeramente. "Entonces, voy a continuar con mi labor. Terminaré de ordenar la habitación según lo programado. ¿Debo servirle el té cuando haya acabado?" Ahora mostraba una voz que hablaba de manera profesional. "...Está bien". El Duque respondió con una voz casi imperceptible. Eslin le dio la espalda y salió del salón. La voz del Duque, quien no hablaba con respeto, sonaba incómoda por algún motivo. Fue extraño. *** El tiempo pasó rápidamente. El frío amargo del norte todavía era rampante. Eslin y Sepia estaban almorzando temprano en el comedor de los sirvientes. "¿Por qué estás jugando con tu comida de esta manera?" "Simplemente no tengo mucho apetito". No había sinceridad en la mano que removía la sopa. Después de poseer el cuerpo de una doncella, a lo que todavía le resultaba difícil adaptarse era a esa comida. Se había acostumbrado a todo tipo de alimentos de la familia imperial desde que nació. No tenía el paladar de un gran gourmet ni tampoco el de cualquier tipo glotón, pero nunca pudo adaptarse a ese pan frío y sopa pálida. "Eslin, ¿mencionaste que cambiaste tu área de trabajo otra vez? Como ayudante de cocina". Dijo Sepia, que ya estaba vaciando su tazón y bebiendo su jugo antes de darse cuenta. "Sí. Así fue como sucedió". "¿Estar a cargo del dormitorio de su excelencia es realmente tan difícil? En la medida en que no puedes hacerlo". "No, no es así…" "Eh, de verdad. El Señor debe ser un poco estricto". Sepia sacudió su pelo corto. Parecía haber adivinado el motivo por su cuenta, pero Eslin no se molestó en decir más. "¡Oh, tengo hambre!" Los sirvientes acudieron en masa al comedor. Ahora era el momento de una pausa adecuada para el almuerzo. "Sepia, debo comer rápido el día de hoy". "Sí, Lena, ha habido trabajo extra últimamente. También me iré lo más pronto posible". Lena murmuró: "Así es", y dejó la bandeja junto a Eslin. "¡Oh, Eslin! ¿Estabas aquí?" Una voz salió de la nada. Fue Ann quien dejó la bandeja después de Lena. "Sí, ¿por qué?" "No es nada, pero creo que Jason te ha estado buscando desde antes". "¿Jason?" "...Eslin, ahí está Jason". Sepia le dio un golpecito en el hombro. Eslin reflexivamente volvió la cabeza hacia la entrada del comedor. "...¿Qué diablos es esa abominación?" Eslin murmuró involuntariamente. Fue porque se estaba desarrollando una escena absurda. Todo el personal del comedor se centró en esa dirección. "Oh, Dios mío, debe estar loco". Alguien masculló eso. Jason Ballon vestía algo parecido a un frac con volantes, los pliegues muy apretados se extendían detrás del cuello y revoloteaban vigorosamente mientras caminaba. ¿Qué es eso? ¿Está pagando dinero para comprar ropa así? Eslin se sentía seriamente curiosa. "Eslin Rosebell". Jason se detuvo frente a Eslin. Extendió la caja cuadrada que sostenía con ambas manos. "Te traje el diamante que querías". ¿Qué? ¿Un diamante? ¡Vaya! Exclamaciones de sorpresa brotaron de los alrededores. "¿El diamante que quería? ¿Disculpa?" Eslin frunció el ceño. Después, recordó. 'Si quieres conocerme así, trae un diamante del sur'. Eslin tranquilamente dejó el pan a medio comer. Aparentemente, la comida de hoy terminó ahí. "¿Te casarías conmigo ahora?" Eslin solo levantó los ojos y miró a Jason. Pensó que su expresión confiada era parte de un espectáculo. "..." Extendió la mano y abrió la caja. De hecho, dentro había un collar de brillantes diamantes blancos. "Ugh. ¿Son diamantes reales?" "Es la primera vez que veo algo como esto. ¡Oh, Dios mío! ¿Qué clase de dinero tiene Jason?" "¡¿Qué está ocurriendo?!" Los murmullos a su alrededor llegaron a su clímax. Sepia, Ann y Lena no hablaron en absoluto, solo observaron con detenimiento a Eslin y Jason. "Mm-hm. ¿Qué te parece? ¿No es de tu agrado?" Dijo Jason, elevando su pecho. No salió ni una sola palabra de la boca de Eslin, meramente fijó sus ojos en el collar. "¿Por qué no dices nada? ¿Estás tan feliz que podrías morir de emoción?" Jason frunció los labios. Solo entonces Eslin se levantó. Miré a mi alrededor, antes de siquiera percatarme, todos los empleados que terminaron sus comidas se habían reunido y formaron un mar de personas. Saqué cuidadosamente el collar que estaba en la caja. En ese instante, no podía dejar de reír. Al ver a Eslin taparse la boca y sonreír alegremente, todos contuvieron su respiración un momento. "¿Qué? ¿Por qué te ríes?" Jason gruñó, con las orejas rojas. Eslin se secó las lágrimas de los ojos y jugueteó con el collar. "La transparencia, la luz reflejada, la dureza y el peso… está todo en mal estado". Después de murmurar en voz baja, Eslin dejó el collar sobre la mesa y sus ojos azul oscuro tocaron las pequeñas piedritas que se posicionaron presionando la servilleta. Levantó nuevamente el collar sin dudarlo, una hermosa sonrisa llena de alegría fue una ventaja. "Buen trabajo encontrando diamantes falsos". ¡Crash! El sonido de algo rompiéndose llenó el comedor. [ Traducido por: dareshi~ ]