
¿Quién Se Robó A La Emperatriz?
Capítulo 1
Capítulo 1. Matar a la Emperatriz. Capítulo 1. Matar a la Emperatriz. *** *** *El pasado* *El pasado* —Por favor, para... La amante del emperador, Natasha Roanti, susurró suavemente al oído del emperador. —Mata a la Emperatriz. Su voz era tan cálida como el algodón del invierno, y sus sonrientes ojos verdes eran tan verdes como los nuevos brotes de la primavera que habían sobrevivido al invierno. Natasha, cuyo rostro estaba lleno de compasión como si estuviera lleno de amor, susurró. —Matadla y alcanzad la prosperidad mi pobre Majestad. Sus brazos, que eran tan suaves como serpientes blancas, abrazaron los hombros tensos y rígidos del emperador. El pobre emperador, que siempre falló en cumplir sus deseos por la autoridad de la emperatriz. —Por favor, use a Natasha, Su Majestad. Susurró, acariciando suavemente los hombros del emperador, que estaban fuertemente unidos con persistencia y arrogancia. —Soy su fiel servidora. Puedes utilizarme tanto como quieras para tu grandeza. Es mi placer, mi esplendor. Deshazte de la Emperatriz que te preocupa y pon los cimientos de tu gloriosa autoridad. Todo en este país, en esta tierra, pertenecía al Emperador Gillotti. ¿Por qué no podía el Señor de todas las cosas disponer de las riquezas en la tesorería a voluntad, sin la aprobación de la Emperatriz? El emperador apretó los dientes y miró al espacio. Miró al cielo con sus ojos tensados fuertemente, como si el rostro de la solitaria emperatriz estuviera pintado en aquel vacío negro. Natasha besó el lóbulo de la oreja del emperador y le susurró dulcemente. —Dame al hermano de la Emperatriz. En unos pocos meses, será un infiel que chantajeará y saqueará el gobierno del emperador. El emperador comenzó a tener una mirada diferente en sus ojos. —La Emperatriz intentará salvarlo. Pero cuanto más lo intente, más fea se volverá. Estará cegada por los celos y será torpe por proteger a su desvergonzado hermano. Jaja. Su risa era inocente, pero sus palabras eran frías. El joven emperador con los labios fuertemente cerrados, escuchó a Natasha sin emitir ningún sonido, sus ojos, brillando bajo su erizado pelo, resplandecían mientras devoraban las profundidades de la oscuridad. El negro deseo que se enroscaba en su corazón, vino lentamente a su cabeza al oír la voz de Natasha. —Habrá pruebas de traición en la cámara del hermano de la Emperatriz. Alguien de nuestro lado dirá que la Emperatriz tiene envidia de la bella Natasha y que odia a Su Majestad. Su voz susurrante era tan dulce... El emperador cerró los ojos y se volvió más y más adicto a la voz de Natasha. —Pero primero... tengo una petición para usted, Su Majestad. La cálida y suave mano blanca de Natasha, con la punta de los dedos rojos acarició la angulosa barbilla del Emperador. —Debes cortar todos sus miembros, deshazte de las personas que ama. A pesar de ser un gesto ligero y refrescante como el de cuidar a un bebé, al final del acto, hubo un apretón un poco fuerte. —El imperio debe ser consiente del hecho de que fueron asesinados por intentar traicionar a la Emperatriz. Los rumores son tan aterradores que incluso crean monstruos que no existen. La mano de Natasha se deslizó por el cuello del emperador, por encima de sus hombros, y gentilmente en su camisa abierta. —Las sirvientas que aprecia, su séquito, los parientes lejanos con los que ha compartido una larga amistad, e incluso el hermano al que ama. Su mano, que había estado acariciando el pecho del emperador, vagó alrededor de su estómago, la respiración tranquila del emperador se volvió gradualmente áspera. Natasha susurró con una voz encantadora mientras apoyaba su cabeza en el hombro del emperador como una niña pequeña. —Mátalos a todos. Su suave mano se deslizó sobre sus pantalones juguetonamente como si quisiera entrar; los ojos del Emperador comenzaron a ponerse rojos. —Natasha se caerá en la gran fiesta, agarrando el vestido de la Emperatriz. La pobre Natasha, a la que el hermano de la Emperatriz intentó arrebatarle su inocencia, gritará, manchando de sangre el borde de su vestido blanco. En ese momento, el médico comenzará a gritar... ¿La voz de la madre cantando una nana infantil es tan suave? —Hay un precioso descendiente imperial en el vientre de Natasha. Con esa voz, Natasha continuó contando su trama para sacar a la emperatriz. —Entonces la emperatriz se convertirá en una asquerosa mujer que intenta matar al Hijo Imperial por especulación, por su bestial hermano. Oh, qué refrescante, ¿Su Majestad? A pesar del sonido inocente de su voz risueña, su mano se abría paso lascivamente en los pantalones del emperador poco a poco. —Su séquito y su familia tratarán de proteger a la Emperatriz. Entonces... La pequeña mano de Natasha no dudó en invadir entre la ropa interior del emperador. Mientras la hombría del emperador se mostraba y él no podía ocultar su excitación, ella susurraba, agarrándola, lo que aumentaba inexorablemente la temperatura. —En ese momento, sacarás el cuchillo. *** ***