
Soy la comandante de los caballeros del sub-protagonista
Capítulo 109
Capítulo 109 Nina bajo un poco sus ojos y los levantó. Su frente, bendecida por Adrian, se sentía caliente como si estuviera marcada. —Vuelvo enseguida. —Ve. El soltó su hombro, y Nina corrió hacia Randel y Jack, quienes estaban esperándola. Randel miró hacia Adrian y luego hacia Nina. —¿Deberíamos irnos? (Randel) —Vamos. (Nina) Randel saco su Tarok y empezó a recitar un encantamiento en voz baja. Entonces, el grupo de luces que vi antes giraron en un círculo creando un portal redondo. Jack tenía una expresión de ansiedad, así que Nina entro primera, Jack le siguió. Finalmente, Randel habló con Adrian antes de entrar. —Gracias por tu permiso. —No es para ti. Randel sonrió. —Si, claro. “¿No es eso lo mismo?” Entro el último, cerrando la puerta. Randel, quien entro, respiró hondo. Había un olor nostálgico que le hacía recordar su ciudad natal. —Woah, es el mar. (Nina) Se escuchaba felicidad en la voz de Nina. Los tres se pararon cerca de los arrecifes de una costa áspera e inhabitable. Jack miró a las rocas ásperas. —Será difícil subir. —Hay una cueva dentro. Podemos atravesarla. (Randel) Jack asintió con la cabeza. En un lugar desconocido, escucha los consejos de los lugareños. Los tres caminaron juntos a través de una grieta donde las olas rompían y terminaron saliendo a una cueva amplia. —Si no fuera por la magia, sería una rata mojada. Jack silbó y Nina estuvo de acuerdo. Para empezar, una persona promedio hubiera sido arrastrada por las olas antes de poder siquiera mojarse. — ¿Cómo encontraste esta cueva? —Era agradable de ver cuando las olas rompían en medio de una tormenta. —Viviendo peligrosamente. Randel se rio por las palabras de Nina. —Yeah. Nina lo miró y dijo. —Incluso si uno estuviera usando gafas, aún hay partes del verdadero Randel que se puede ver. —¿Y qué parte del verdadero Randel puedes ver? —El que mira desde arriba el mundo-. —Ah, Nina. Ella se rio a carcajadas mientras Randel se pasaba la mano por el rostro. Jack agitó su mano mientras su voz resonaba en la cueva. —Silencio. —Sip. Nina cubrió su boca con sus manos y sonrió mientras los bajaba. Jack preguntó. —¿A dónde llegaremos cuando salgamos de aquí? —Saldremos en la cima de una colina, hay una aldea cuando bajas. —Esto es emocionante. Jack sonrió. —¿Los aldeanos no salen de la Isla de Piedra Azul? —Es como poner todas las comodidades abajo y luego salir rápidamente. Dado que toda la gente que lo vende es residente de la Isla de Piedra Azul. Jack sacó un objeto de su mochila y lo escondió en algún lugar alrededor del área donde estaban. —¿Qué estás haciendo? Él respondió a las palabras de Nina. —Si nos metemos en problemas y tenemos que huir, tengan en cuenta que hay suministros de emergencia aquí. Este será nuestro punto de encuentro. —Oh, ya veo. Jack escondió el resto de las cosas y se puso su mochila. —Muy bien, vámonos. Arrastrándose por las rocas, en la colina donde la hierba baja crecía en medio de la fuerte brisa marina. El clima era perfecto y el mar era tan azul como un zafiro. En medio de las ráfagas de viento marina, Nina intento controlar su emoción. Pero sus pasos y su expresión mostraron su agitación, por lo que Jack dijo con un rostro abatido. —¿Crees que estamos yendo de picnic? —Pero el clima es tan agradable y el paisaje tan hermoso. Jack negó con la cabeza ante las obvias excusas de Nina. —No te preocupes, me asegurare de hacerlo bien cuando trabaje. —Si la dama Nina sale herida, seré reemplazado por mi maestro, tch. —No saldré herida. Además, ¿Por qué el Joven Maestro reemplazaría a Jack? Si Jack sale herido, el que debería ser despedido soy yo. “Después de todo soy la más fuerte aquí.” Jack puso una mueca críptica después de mirar a Nina, entonces respondió. —Es la primera vez que alguien ha dicho que me protegerá. —Eso es genial. Mientras vivas, un día como este está destinado a llegar. Jack sonrió inconscientemente ante la respuesta de Nina y aclaró su garganta. —De todas maneras, en momentos de crisis, sigue mis órdenes. —Si, Señor. Nina respondió educadamente. En ese momento, llegaron a la cima de la colina, por lo que la vista se expandió y todo parecía fresco hasta llegar al otro lado. El lugar donde Nina y sus acompañantes estaban parados era un extremo de la isla, y en el camino hacia abajo, ella vio una aldea, y un castillo de piedra construido en el otro extremo de la isla en la cima de otra colina. Randel se paró. Respiro hondo y ella tomo su mano cuidadosamente. Él miro hacia Nina y sonrió débilmente mientras sostenía su mano fuertemente. —¿Estás bien? (Nina) —Si, está bien. (Randel) Su cabello rubio brillante fue cambiado mágicamente a gris, y sus ojos a gris oscuro. Volteo su cabeza y habló mientras miraba el castillo. —Entonces vayamos a ver qué cosas feas y espantosas se esconden en ese castillo, como topos escondiéndose en sus agujeros. —Por favor, espera un minuto. Jack saco una herramienta de medición de su mochila, lo que hizo que Randel se cruzara de brazos ya que su momento se rompió. Nina estallo a carcajadas. +++ —He decidido respetar a Jack en el futuro. Nina sacudió la cabeza al mirar al paquete de comida que Jack consiguió. Él escupió las semillas de la manzana y dijo. —Suena a que no me respetabas antes. —Lo que quiero decir es que, Randel nos dio magia que nos hace parecer amigables. También he hablado con la gente, pero ellos solo fueron amables. Randel también respondió con un rostro enfermo. —Nunca pensé que llegaría tan lejos y conseguiría tantas cosas gratis. —Es difícil entrar en una sociedad cerrada, pero una vez que estas dentro, todo se vuelve más fácil. (Jack) Jack se encogió de hombros y escribió la información que vio hoy en un pedazo de papel. Escribió meticulosamente sobre la gente que conocieron hoy. Los tres se estaban quedando en una casa vieja. Decidieron quedarse aquí en cuanto descubrieron que el hombre que estuvo viviendo aquí dejo la isla y el lugar estaba vacío. El polvo y las telas de arañas se sacudieron violentamente, y Nina uso el Viento del Norte para hacerlas volar lejos. No se usó magia. No solo era fácil ser atrapados por otros magos, pero la magia cognitiva se rompe cuando los residentes sienten algo ‘extraño’. Era principios de verano, aun hacia frio por la noche por lo que encendieron el horno. El sonido de Randel volteando el pan que Jack recibió, y Jack friendo huevos, olía delicioso. Nina se apoyó en la pared de piedra de afuera, cerro los ojos e inhalo. La luz amarilla de la ventana colapsada era cálida, y el olor de la cocina era amigable. —Oh, recuerdo los viejos tiempos. [Un sentimiento nostálgico de cuando corrías a casa después de jugar. Cuando el sol se ponía y era la hora de que todo oscureciera. Corría por la orilla del campo siguiendo su sombra alargada. Siempre estuvo orgullosa de sus largas colas de caballa que se podía ver en su sombra. También era la hora en que el humo de las chimeneas salga de casa en casa. Cuando ella gritaba ‘¡Hermana!’. Su hermana reiría y la abrazaría fuertemente. Ella recordaba el cálido olor de su hermana.] “Oh, echo de menos a Adrian.” Quería regresar, abrazarlo y actuar como un bebe. Nina abrió los ojos pensando sobre ello. Actuar engreída y jugar tanto como quiera se podía hacer después. Las luces estaban encendidas en todas las casas, y una voz se pudo oír. “Oh, Viento del Norte, soberano de viento que sopla, déjame caminar por donde has caminado, y déjame sentir lo que has sentido. Porque no hay lugar donde tus pies no puedan caminar, o donde tus manos no puedan tocar.” El Viento del Norte atravesó toda la aldea y Nina sintió que se había convertido en viento. —Nina, la cena esta lista. Desde dentro, Randel saco la parte superior de su cuerpo y Nina abrió sus ojos. —Ah, ok. —¿Nina? —¿Eh? —¿Qué pasa? ¿Estas bien? Randel levanto su mano enfrente de sus ojos. Sus ojos marrones soñadores lo estaban mirando directamente. —No, solo estaba mirando alrededor. Vamos dentro. ¡Huele delicioso! Nina entro, se sentó, y tomo el plato que Randel le entrego. Jack ya estaba comiendo huevo frito con tostada. —La población es más pequeña de lo que esperaba. Alrededor de 176 personas viven en la aldea y no hay muchos niños. ¿No deberían conseguir más gente de fuera? Jack abrió mucho su boca. —¿Cómo sabes eso? —Conte a las personas que respiraron el Viento del Norte. Traducción MadMade Corrección Ann Raws