Soy la comandante de los caballeros del sub-protagonista

Capítulo 15

Soy la Comandante de los Caballeros del Sub Protagonista Capítulo 15 Era una noche oscura. — ¿Oh? ¿Wow? ¿Es real? (Ha), dijo exhalando en voz alta, Nina gritó y saltó. Le sorprendió poder correr de nuevo —Oh, mi cuerpo es realmente ligero. Es impresionante. Después de hacer un giro sobre sí misma, sonrió alegremente. Su cabello largo y hermoso era tan suave que se podía alisar fácilmente con el viento sin la necesidad de un peine —Realmente no puedo creer que sea de un blanco plateado ... Nina admiró el color de su cabello como un campo nevado a la luz de la luna. Parecía resplandecer. “Perdí la vista después de ser envenenado, pero ahora que tengo un nuevo cuerpo, estaré bien”. Nina miró el cielo nocturno iluminado por la luna. Era el mismo cielo nocturno de aquel entonces. Ni siquiera sentía que hubieran pasado dos años. Mirando hacia atrás a la barrera, el Símbolo del sol y los espíritus invernales estaban grabados en el aire como un círculo mágico en el costado de la pared derrumbada y brillaba con un color plateado. Palpitaba como si estuviera vivo “El espíritu lo selló. Gracias por eso”. Originalmente, varios sacerdotes habrían sacrificado sus vidas en una barrera para retenerlo, pero al parecer ese ya no será el caso. Nina agradeció en su corazón. Mientras estuviera viva, nunca volvería a ver el espíritu. —Por cierto, desde ese día, han sido años, dos años desde lo que pasó. “Con suerte, Adrian no mató a su familia aún. Sinceramente esperó que no lo haya hecho.¿A quién le gustaría matar a su familia?” “No importa cuán terrible sea una familia, rezó para que ninguna circunstancia lo empujara a ese punto”. (mmm) Nina pensando y revisando lo que llevaba puesto, se dio cuenta de que llevaba un uniforme negro. Y uno de sus pies estaba sin zapatos. “Debo decir, que me alegro de que los vendajes sigan puestos.” —Mirando la posición de la luna… Parece ser que hay buen tiempo “Puede que haya gente en la fortaleza cercana, así que lo estableceremos como nuestro objetivo principal.” Nina se puso a correr y sus extremidades eran realmente livianas, “Oh Dios mío”. Fue como ser un guepardo. Estaba de buen humor y una lanza de fuerza explosiva rugía dentro de ella. guepardo: animal parecido a una pantera o chita —Viento del norte, pies veloces que trae el invierno. El viento envolvió sus extremidades y se aceleró aún más en un instante. Cada vez que la tierra era golpeada con sus pies, avanzaba 3 o 4 metros. Así que llegó a la fortaleza en un instante, aunque esta estaba oscura y vacía. Pensó por un momento que todos se habían retirado por completo del lugar, pero tras una inspección más cercana, no estaba en ruinas y parecía estar bajo control constante. “¿Vamos a dormir aquí esta noche?” Después de todo, la puerta del castillo no se abrirá hasta el amanecer de todos modos. La mayoría de los edificios estaban cerrados con llave, pero la clínica estaba abierta. También había mantas. Nina sacudió el polvo de la manta y miró hacia arriba. Luego tiró la manta y salió corriendo del edificio. “¡Bellac!”, Hubo un sonido de alas estruendosas en el aire. Nina miró al cielo y puso los ojos en blanco. Era un Bellac con forma de león alado. El león Bellac giró bruscamente por el aire a una velocidad increíble. —¡Ni siquiera puedo dormir! Nina estaba furiosa, hizo un gesto con el puño hacia el Bellac y empezó a correr tras este. De repente, al darse cuenta de que no tenía ningún arma en la mano, Nina tomó algo adecuado. Luego, para asegurar una vista correcta, trepó a un árbol, rompió las ramas con los pies y miró sobre el bosque. “esto…” Los tres Bellac parecidos a leones estaban atacando la fortaleza. Pero solo habían tres caballeros de pie en ella. El cuerpo de Nina cayó y luego volvió a subir. —¡Uno a la vez! Exclamó Nina, agarrando las ramas con ambas manos. Como armas —¡El invierno que lo adormece todo! ¡El que congela todo lo que toca, incluso hasta el aliento! Las ramas que sostenía se congelaron y se volvieron blancas. El león Bellac, sin reconocer la presencia que volaba sobre él, cayó mientras era pateado por Nina, quien bajó desde arriba. — ¡¡Ughhhhh!! —¡Yaab! Nina atravesó la rama con precisión en su cuello, pateó al Bellac que caía, luego se levantó y aterrizó a salvo. El subcomandante general Louis sacó al que casi es golpeado en la cabeza por el Bellac que caía. Ante la acción de Louis, Jean dijo: —Pero eso, eso es. Tartamudeaba. Aquel cabello blanco atravesó el oscuro cielo nocturno como una estrella fugaz. La mujer que él conocía obviamente no llevaba ese tipo de color de cabello. Pero… Adrian apretó los dientes. Le temblaban las yemas de los dedos y sintió que iba a soltar su espada. —Levántate, Mi preciosa oscuridad y destruye a tus enemigos Con la lanza de Adrian, el Bellac quedó pegado a la pared de la fortaleza atrapado en las sombras de un solo golpe. La espada de Adrian cortó la cabeza desconcertada del Bellac. La sangre negra se pegaba a la lámpara cercana y brillaba como fragmentos de rubí. —¿Eh? ¡¿Joven maestro?! Solo entonces Nina reconoció al oponente en la fortaleza y levantó la voz. Al escuchar esa voz, Adrian saltó. El tercer Bellac se deslizó hacia la espalda de Adrian y levantó sus garras. —¡Kueek! Pero antes de eso, la lanza que Louis arrojó al Bellac lo cortó. Adrian apuñaló al Bellac en el suelo y lo mató. El sonido del batir de alas duró en la habitación por unos segundos. Nina se quedó quieta. Estaba parada allí sin saber qué hacer. Adrian la llamó, como para confirmar que era ella. —Nina. Nina con su boca cerrada, apretó sus labios y sonrió, —Sí, eres tú, la persona más preciosa del mundo Adrian tiró su espada y corrió. Corrió y se detuvo frente a ella. Incluso después de correr un rato, el sonido de la respiración era inesperadamente áspero. Los dos se miraron en silencio. Nina miró a Adrian sin creerlo. Sabía que habían pasado dos años. Ya no era un niño. Él era un hombre maduro. El viejo recuerdo de él se había ido, y era un espectáculo que todos deberían mirar, al menos una vez. “Dos años. He estado esperando ansiosamente durante dos años”. —Eres muy grande… Nina habló con timidez y Adrian siguió adelante. Un paso, dos pasos, tres pasos. Adrian se acercó a una velocidad que no era ni rápida ni lenta y la abrazó. —¡Oh! Nina dejó escapar un breve grito y sonrió un poco. “Si no ríes, creo que lloraré” El rostro de él se arrugó y la abrazó aún más fuerte. Había dolor en él. —Nina, Nina, Nina La fuerza de su brazo era tan fuerte que parecía que Nina iba a colapsar. Él la abrazó con firmeza y bajó hasta el suelo como si hubiera perdido las fuerzas. —Sí, estoy aquí —Nina Sus manos le acariciaban la espalda, su voz la llamaba. Como para confirmar su presencia en todos los sentidos con exigencia. —Cómo, cómo, tú Las palabras salieron como si le hubieran quitado los dientes. Nina susurró suavemente mientras miraba sus ojos color de rosa que estaban mezclados con ira y tristeza, dolor y odio. —Perdón. —Si tú me conoces, entonces... ¿Cómo pudiste hacerme eso? ¿Cómo pudiste decidir dejarme aquí solo? No hubo palabras. Las emociones que habían sido reprimidas explotaron, y él tomó sus hombros con ambas manos —Adrian Nina susurró, Para él era doloroso incluso mirar sus ojos dorados, su cabello blanco. —Me equivoqué. Él se derrumbó ante su susurro, ¿qué pudo haber hecho ella mal? ¿Qué? ¿Desecharse para salvarlo? ¿Tirándolo todo? Y ¿volviendo así? —No, no, Nina. no. Nina envuelve a Adrian con lágrimas cayendo. El corazón de Nina se derritió ante la sombra oscura en sus ojos distorsionados y ese rostro delgado y afilado. —He vuelto. Aunque trató de sonreír, las lágrimas seguían acumulándose, así que Nina se rió y lloró. Dos años después, Adrian seguía siendo Adrian. Solo su exterior había cambiado. Adrian la abrazó de nuevo. —Sí, me alegro de que hayas regresado. Eso es suficiente. En aquel bosque oscuro. Entre el olor de la sangre de Bellac. Los dos se volvieron a juntar. Traducción Meli1 Corrección Ann Raws Debb