
Viviendo Como Una Sirvienta En Confinamiento
Capítulo 9
Capítulo 09 Capítulo 09 Al entrar en la habitación, Albert agarró la bandeja de mis manos como de costumbre. Sus ojos se dirigieron naturalmente al tteokbokki y se quedó callado. No, creo que se quedó sin palabras. "¿...qué es esto?" "Ya has comido la sopa de papas picante antes, ¿pero esto es todavía algo extraño para ti? Esto es tteokbokki picante." Albert colocó la bandeja en el escritorio y yo me senté rápidamente en una silla. Sus ojos se entrecerraron. "Espero que no estés intentando envenenarme." "¡Qué cosa tan terrible dice! Príncipe, ¡este es uno de mis platos favoritos del mundo!" Pero Albert no parecía creerme en absoluto. Bueno, más para mí. Puedo comerme todo el tteokbokki yo sola. "...come tú primero." Albert parecía estar perdido frente a la comida. Sólo el olor ya era súper picante, por supuesto. "Estaré encantada de comer primero." Contemplé cuál comer primero, verduras, el pastel de arroz o el pastel de pescado—pero me decidí por el pastel de arroz y me metí uno en la boca. Era un pastel de arroz blando pero masticable, enriquecido con un sabor picante. "Uwah... Qué rico." Hacía tiempo que no comía esto, así que estaba aún más delicioso. Ja, jo, ja, ahh tan picante. Me comí otro pastel de arroz y me abanique. Pero estoy feliz. Mientras tanto, Albert me miraba como si fuera una especie de fantasma. Después de toser inútilmente ante esa mirada suya tan seria, hablé. "¿Sabe una cosa, Alteza? La gente se siente mucho mejor cuando come comida picante." "Nunca había oído eso antes." "Confía en mí. Pruébalo." El tono con el que le hablé me recordaba al de un traficante vendiendo sustancias ilegales, pero seguí adelante. Clavé un pastel de arroz en el tenedor y se lo tendí a Albert. "Aquí tienes." "..." "¿No tienes hambre? Desayunaste poco." La mano vacilante de Albert me quitó el tenedor. ¡Ya casi lo convenzo! "Confía en mí una vez y pruébalo." Finalmente, acabó mordiendo el pastel de arroz. ¡Metía en su boca un pastel de arroz lleno de especias! Mientras masticaba, su expresión reacia cambió sutilmente. ¿Cómo lo sabía? Porque una de las comisuras de sus labios se levantó. Después de tragar el pastel de arroz, exhaló. "Está picante." "Si sudas mientras comes algo picante como esto, definitivamente te sentirás mejor después. Y a Su Alteza le gustó, ¿verdad?"" Albert dirigió su mirada hacia mí. "¿Se curvo de nuevo una comisura de mis labios?" "Por supuesto~ Su Alteza, si pone un poco de salsa en los huevos, estará delicioso." Corté el huevo por la mitad con un tenedor y lo cubrí uniformemente con salsa tteokbokki. Entonces, ¡pum! Me lo metí en la boca, donde empezó a extenderse un sabor fantástico. Cerré mis ojos para saborear el tteokbokki, ahora estaba segura de que mi tteokbokki era tan bueno como el YeopX Tteokbokki y el ShinX Tteokbokki. Sumergí el pastel de pescado y los pasteles de arroz juntos, y las verduras picadas también estaban crujientes y deliciosas. "Uwahh... Estoy tan feliz." Hoy, tuve la comida más perfecta de la torre. "Feliz, dices." Sus ojos parpadearon algo sorprendidos, como si hubiera visto algo inesperado. "Así que es así de fácil hacerte feliz, Rose." "Hay un dicho que dice que la gente vive para comer. No hay una manera segura de alcanzar la felicidad, pero aún hay algo de felicidad en comer comidas deliciosas y divertirse." "Ese es un tipo simple de felicidad." "Es mejor ver el lado positivo de las cosas que estar deprimida todos los días. Por eso busco razones para ser feliz a mi manera." Lo que dije le hizo reír, pero con la sensación de que no tenía nada que decir. Daba la sensación de que negaba lo que yo decía. "No sabía que la felicidad fuera tan fácil." Sus ojos brillaron momentáneamente por la soledad, pero volvió a reír y comió más tteokbokki. Parecía picante para él, pero intentaba que no se notara, como alguien acostumbrado a guardárselo todo para sí. Cuando lo vi hacer pausas entre cada bocado, estaba claro que le ardía la boca. Cogí el vaso de leche de la bandeja y se lo ofrecí. "¿...qué es esto?" "Si bebes leche, ya no será picante." "Debe ser obvio para ti." "No. No es tan fácil leer la expresión de Su Alteza, es que me lo esperaba. ¿Estaba en lo cierto?" Albert agarró el vaso en lugar de responder, y luego lo acercó a sus labios. Ah, qué buen campeón, este chico. Incluso cuando bebe leche, es perfecto... La comida continuó con uno o dos comentarios tontos más por mi parte. Albert consiguió terminar su ración de tteokbokki después de beber un poco de leche. La verdad es que me sorprendió que lo superara y que comiera mejor de lo que yo creía. "¿Te sientes mejor después de comer comida picante?" Debe de haber estado muy estresado después de estar encerrado aquí, pero se lo pregunté de todos modos. Espero que el tteokbokki le haya ayudado aunque sea un poco. Albert me miró fijamente. "Me siento bastante bien, pero no estoy tan contento como tú." Habló en voz baja y me acarició suavemente la cabeza. Por un momento me sentí como un gato. "Hacía tiempo que no me sentía así." Sus ojos se entrecerraron como si estuviera perdido en sus pensamientos. Mientras escuchaba su tono lento, me parecía estar viendo un vídeo de ASMR. Aun así, sus finos dedos acariciaban mi cabello con el mayor cuidado posible. Me sentía rara. Siempre que Albert me toca es así—no sé cómo actuar en esa situación. A veces, es como si me hubiera hechizado, me siento lo bastante obligada como para desear poder dárselo todo. Como un marinero que ha oído la voz de una sirena. Pero al mismo tiempo, sabía que no sentía nada por mí. Para él, este contacto físico no era más que un medio para controlarme. Al pensar en esto, mi confusión disminuyó. Esto es estrictamente una relación de negocios. Parte A y parte B. "Me alegro de que te haya gustado este plato." Sonreí alegremente. La sonrisa en mi rostro era mi mejor defensa. No es difícil en absoluto sonreír. * * * Pero entonces, un problema ocurrió más tarde esa noche. "Oh... puedo sentir como se acalambra..." Sentí un ligero dolor en mi estómago. Mi cuerpo no estaba preparado para comer algo picante. Era la primera vez que Rose comía tteokbokki así que era un resultado inevitable. Me quedé acostada en el ático con la esperanza de sentirme mejor, pero no funcionó. Se puso peor. Y empecé a sudar frío. Después de acurrucarme en mí misma y quejarme, finalmente decidí pincharme el dedo. "Una aguja..." ¿Dónde está? Debería haber una cesta con material de costura por aquí... Mientras buscaba en el desván, me di cuenta de que había dejado la cesta abajo. De hecho, era más exacto decir que todas las cosas relacionadas con las tareas domésticas estaban abajo, en el dormitorio. Eso significa que tendría que bajar y encontrarme con Albert. Tras respirar hondo, abrí la puerta del dormitorio. Al bajar los peldaños de la escalera del ático, vi a Albert, que estaba leyendo un libro. Estaba concentrado en su libro con el monóculo en su ojo, pero se volvió hacia mí. "¿Qué pasa, Rose?" "Necesito coser." Me reí nerviosamente mientras levantaba la cesta de costura que había en el interior de la habitación. Mirándome atentamente, Albert se levantó de su asiento. "Tienes el rostro pálido." "Estoy bien." Intenté sonreír, pero sostenía una mano sobre mi estómago. Duele mucho. "Bueno, parece que te duele el estómago." "...seré sincera. Creo que lo que comí antes no me sentó bien, Alteza. Me duele." "Sí que has comido deprisa. Pero, ¿qué pretendes? ¿por qué necesitas esa cesta?" "Necesito... pincharme el dedo. Príncipe, ¿puedo hablar contigo después de esto?" Sonriendo torpemente, me acerqué lentamente a la escalera del ático con la cesta en mis manos. Con la mandíbula rígida, como si no entendiera lo que estaba haciendo, Albert volvió a preguntarme. "¿Te... pincharás el dedo?" "Sí, por favor, déjame hacerlo primero." "...esta bien." [Traductor: Abbie] [Traductor: Abbie] [Traductor: Abbie]